Por Diego Santamaría Arribas.

La Orbea Ordu siempre ha sido una bici muy comentada en los círculos de deportistas, hay gente a la que el diseño no le acaba de convencer y gente a la que sencillamente le encanta.

Todas esas polémicas quedan a otro lado cuando sale de la caja.

Lo que Orbea dice de ella:

Es la bicicleta con la que el triatleta Craig Alexander ha vencido en dos ocasiones en el Ironman de Hawaii y es el arma de Euskaltel-Euskadi en las etapas de contrarreloj. Su perfecta aerodinámica gracias al trabajo realizado en el Túnel del Viento de San Diego, su gran combinación de ligereza y rigidez, así como su inmejorable transmisión de la potencia la convierten en la bicicleta más rápida contra el crono.

La bicicleta vista de cerca es increíble. Lo primero que sorprende es su ligereza en comparación con otras bicicletas de contrarreloj y sobre todo, su aspecto. En vivo es mucho más impactante que en fotografías.

Su manejo es muy cómodo. Subiendo no parece que estemos sobre una bicicleta de contrarreloj, ya que es muy fácil moverla subiendo repechos, igual que se nota en cuanto la carretera se pone llana que te pide ir hacia delante e intentar adaptar una posición aerodinámica. Es una bicicleta que parece estar muy equilibrada para cualquier uso que tengamos pensado darle.

Vamos a analizar sus componentes, comprobando que la bicicleta viene montada acorde con su calidad:

Cuadro

Ordu Carbon Gold (el tope de gama que tiene orbea) hecho de carbono Monocasco. Nos permite cambiar la angulación entre 74º y 80º, indicado para los que quieren ir en una posición aún más agresiva, pero al ser variable, se puede buscar la posición más cómoda para cada uno. Todo el cableado es interno, con las terminaciones en plástico para cuidar el cuadro. Todo con un acabado muy cuidado. Incluye, como es normal en Orbea, garantía de por vida.

Es un cuadro muy agresivo, ya que tanto acoplado como de pie sobre la bici se comporta perfectamente, siendo fácil subir con ella algún pequeño puerto. La unión de ligereza y el nervio que tiene la hacen perfecta para cualquier carrera.

Aquí podeis ver el gráfico de la geometría y las tallas.

Grupo

Viene montada con Shimano Dura Ace normal, no el electrónico que viene en la Ordu GDi2, la tope de gama.
Poco que decir de este grupo que no esté dicho ya, tope de gama de Shimano, funciona a la perfección.

Viene con platos 39 y 53 y con 11-25 de piñones. Se nota que está enfocada a la lucha contra el crono, por eso han puesto ese piñón de 11 para aquellos con piernas para mover la bici con energía.

Manillar

Trae el Profile Design Prosvet, uno de los manillares más cómodos que he probado y sobre todo, completamente adaptable a cada morfología, ya que las barras para acoplarse se ajustan en largura con un solo tornillo, evitando tener que cortar las barras en caso de que nos quede largo. Los frenos están un poco bajos, pensado para seguir en postura aerodinámica incluso agarrado a ellos, por lo que hay que estar acostumbrado a la postura.

Cuando se va de pie, la posición ligeramente elevada de la parte de los frenos, hace que nos sintamos seguros a cualquier resbalón de las manos.

Ruedas

Como el resto de la bicicleta, viene con lo mejor del mercado, la primera opción es la Zipp 404 Carbon Clincher. Perfil de 58mm. La rueda más polivalente, ya que vale para carreras tanto con algo de montaña como para llanas. Ideales para combinar con una lenticular detrás o algo de más perfil. Rueda de cubierta con banda de frenado en carbono, lo que la hace muy ligera, tienen un peso según Zipp de 1557 gramos. Viene con cubiertas Vittoria Diamante Pro, una de las mejores cubiertas del mercado.  Se puede elegir también las Zipp 808 o unas shimano de menor calidad, pero la versión probada viene con las 404.

Las ruedas las hemos probado en otra bicicleta y su rodar es impresionante. Sobre todo sorprende la inercia que cogen y como la mantienen. Las Zipp 404 son casi con toda seguridad la mejor rueda polivalente del mercado, como muestran algunos equipos UCI Pro Tour que las usan, normalmente en la versión tubular, aunque eso, como siempre, va en gustos.

Sillín

Selle Italia SLR T1. En este apartado, importa sobre todo la opinión de cada uno, ya que es algo muy personal. Este sillín es cómodo, la parte de delante es bastante ancha y no es incómodo sentado sobre la puntera. Pero dependerá de a qué estemos acostumbrados.

 

El buque insignia de Orbea, una bicicleta que no está tan valorada como otras marcas, tal vez por desconocimiento, pero que ha ganado en Hawaii y que una vez que se prueba, te das cuenta el porqué. Cada día que se entrena con ella la mejoría es mayor y sobre todo, la sensación de estabilidad y de rapidez que desprende.

 

Os dejamos la galería de fotos (Fotos: www.santafotografia.es)