RIDLEY BIKES: Estilo ‘gravel’ en todo escenario

 

Texto: Miguel Caselles
Fotos: RIDLEY BIKES

El ciclismo gravel ha llegado para quedarse. La posibilidad de rodar con bicicletas similares a las de carretera por caminos de tierra, pistas hormigonadas, adoquinados y asfalto descarnado, sin miedo a que salten en pedazos, multiplica el número de rutas cicloturistas. Son máquinas resistentes al continúo bacheado con neumáticos gruesos y geometrías cómodas para afrontar largos recorridos a buen ritmo.

 

Filosofía gravel

Podemos decir que una bicicleta gravel es el eslabón perdido entre la bicicleta de carretera y la de ciclocrós. Por su polivalencia sobre asfalto y tierra prensada –sterrato-, la bicicleta gravel es una rutera realmente solvente en itinerarios que alternen dispares superficies y que no requieran la tecnicidad de una BTT. Si la comparamos con una bicicleta clásica de carretera, mínimas variaciones en la geometría del cuadro para ganar estabilidad/comodidad y cubiertas más gruesas que absorben el rugoso relieve, la convierten en una ‘todocamino’. Tan solo hay que elegir los neumáticos adecuados, lisos, taqueados o mixtos, y salir a rodar sin miramientos por carreteras secundarias en mal estado, pistas de hormigón, vías verdes, carreteras empedradas o caminos de tierra compacta sin dificultades técnicas. Con la ventaja de no perder velocidad cuando toca rodar sobre buen asfalto.

En definitiva, se trata de bicicletas muy resistentes, de peso comedido, poco más que una de carretera de rango medio, y súper seguras gracias a la precisión de sus frenos de disco. Diseñadas para pedalear rápido en trayectos ásperos sin temor a encadenar una ristra de baches. Además de requerir poco mantenimiento. También solicitadas como segunda bicicleta en los meses de clima adverso o en rutas de pavimento erosionado donde no rodaríamos con la de carretera convencional. Añadiendo que por resistencia y compatibilidad con sistemas bikepacking y alforjas son idóneas para cicloviajeros. Y, por supuesto, como bicis de movilidad diaria en la ciudad.

 

 

RIDLEY, ciclismo en vena

Jochim Aerts es el artífice de la marca RIDLEY. Nacido en Bélgica, donde el ciclismo es religión, Jochim dedicó años a la competición siguiendo la rueda de su hermano mayor. Cuando las carreras quedaron atrás continuó ligado al ciclismo soldando y pintando cuadros de bicicleta, hasta fundar RIDLEY en 1997. En estas dos décadas de andadura, RIDLEY se ha posicionado en la vanguardia de la innovación con tecnologías propias patentadas y 15 títulos mundiales logrados con sus bicicletas. Por cierto, el nombre de la marca es un homenaje a su cineasta favorito, Ridley Scott.

Según explica su página Web, “la misión de la empresa es ofrecer bicicletas innovadoras que reflejen la individualidad de cada ciclista”. Por ello, RIDLEY propone a los compradores de sus bicicletas, en todas sus versiones, que personalicen su futura bicicleta eligiendo colores y diseño -sin coste añadido-, además de la elección a la carta de los componentes de la bici. Otros servicios postventa a tener en cuenta son su garantía de cinco años y el descuento aplicado en un cuadro nuevo, en caso de rotura por choque.

 

 

Kanzo, las gravel de RIDLEY

El termino Kanzo se refiere al relato de historias y aventuras interpretado por los trovadores de la Edad Media. Utilizando la metáfora, RIDLEY quiere que con cualquiera de sus Kanzo los ciclistas vivan y cuenten nuevas aventuras al adentrarse en trazados poco delicados. Desde luego por orografía y clima, la marca belga sabe bien de lo que habla cuando se trata de carreteras rotas, pavés, muros, ‘sterrato’… soportando, además, la lluvia y el barro. Famosas son las infernales clásicas de primavera y los embarrados circuitos de ciclocrós belgas. Fruto de ese espíritu luchador cuando el firme sobre el que se pedalea y la climatología se lo ponen difícil al ciclista, son las prestaciones de los cuatro modelos gravel de RIDLEY que a continuación reseñamos. Diferentes según sean las preferencias del ciclista o el uso que se vaya a dar a la bicicleta. Uno de ellos eléctrico, dirigido a quienes prefieran algo de ayuda extra al pedalear. Todas, bicicletas de estética sencilla y elegante.

 

 

KANZO SPEED 

Bicicleta destinada a los ciclistas más combativos. Aquellos que exigen a la bicicleta ritmos altos ya sea en competición o en kilometradas sin fin sobre terreno gravel. Cuadro y horquilla son de carbono. El paso de llanta/neumático de 700×36 mm enfoca este modelo a las cada vez más comunes competiciones gravel, si bien posee discretos acoples para la instalación de guardabarros, tan necesario en los climas de ciertos lugares, y portaequipaje si el ciclista quiere meterse en aventuras. Su estable geometría junto al bloque que forman cuadro/horquilla y ruedas, gracias a unos robustos ejes pasantes, dan alas a esta bicicleta si las piernas acompañan. Mientras que sus frenos de disco proporcionan un control certero de la bicicleta ya sea en camino o carretera. Se comercializa con los grupos Campagnolo Chorus, Shimano Ultegra, Shimano 105 y SRAM Rival 1 –monoplato-.

 

 

KANZO ADVENTURE 

Este modelo ha sido diseñado como un auténtico medio de transporte de larga distancia. Un vehículo de desplazamiento a prueba de cicloviajeros aguerridos. Múltiples acoples facilitan la instalación de accesorios en los que cargar bártulos para varios días, bidones y guardabarros. Cuadro y horquilla son de carbono. Permite utilizar llantas/neumáticos de 700×47 mm y de 650×50 mm, imprescindibles cuando hay de transportar equipaje pesado en los peores caminos. Si se le acopla un remolque de cicloturismo la bici se transforma en una bestia de carga. Además, no hay temor al encarar largos descensos con la bici cargada a tope porque sus frenos de disco sujetan la bici con solo acariciar las manetas de freno. Disponible con los grupos Shimano Ultegra, SRAM Force1 –monoplato- y SRAM Rival 1 -monoplato-.

 

KANZO ALLOY 

Seguramente es el modelo más versátil de la gama gravel de RIDLEY. Funciona a pleno rendimiento tanto en trazados gravel de cualquier nivel, como en aventuras cicloviajeras, por sus acoples portaequipajes y guardabarros, o en desplazamientos urbanos. Pura bicicleta de batalla. Al igual que el resto de modelos Kanzo, los cables se canalizan por el interior del cuadro sin que les afecte la lluvia y el barro. Una estable geometría y la comodidad del cuadro de aluminio y horquilla de carbono se agradecen en los recorridos de más traqueteo. Siempre con la seguridad que brindan unos frenos de disco. Asume llantas/neumáticos de 700×42 y 650×50 mm. El montaje se puede elegir con los grupos Shimano Ultegra, Shimano 105 y SRAM Apex 1 –monoplato-. Es la gravel más asequible en relación con sus hermanas de carbono.

 

 

KANZO ELECTRIC 

Si una bicicleta gravel hace posible rodar en casi cualquier ruta, cuando se trata de una gravel eléctrica la dimensión del esfuerzo se humaniza. En el momento que el ciclista lo precisa, este modelo aporta autonomía y potencia suplementaria mediante el sistema inteligente Fazua Evation de batería y motor. El dispositivo detecta la demanda de refuerzo que necesita el ciclista y se adapta gradualmente. Su motor de 250 W y una batería de 252 Wh garantizan 50 km de asistencia. Incluso llega a los 400 W cuando se trata de superar cuestas duras. Además de proporcionar empuje extra en la aceleración al salir de una curva o de un cruce. Su cuadro de aluminio hace que la conducción sea muy noble y, al igual que las demás Kanzo, establece una distancia entre ejes suficiente para aumentar la estabilidad. Monta llantas/neumáticos de 700×42 mm, frenos de disco y está disponible con los grupos Simano Ultegra y SRAM Rival 1 –monoplato-.

 

Más Información:
www.ridley-bikes.com
www.facebook.com/ridleybikes

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