Nota: A diferencia de otras publicaciones, en las que los test los realizan expertos en zapatillas, en Sport Training las pruebas y valoraciones están realizadas por expertos en técnica de carrera.

Por José Enrique Quiroga.

Desconocía completamente esta marca de zapatillas, y reconozco que cuando me dijeron que me enviaban unas para probarlas… no me esperaba gran cosa. Pero la realidad fue bien distinta y nada más sacarlas de la caja me llevé una grata sorpresa.

Soy defensor de la “carrera natural”, con zapatillas que lleven lo menos posible, es decir, todo lo innecesario aumenta el peso de éstas y además nos da un soporte artificial en muchas ocasiones poco útil e incluso perjudicial tanto para la salud como para el rendimiento. El calzado que denominamos “minimalista” debe cumplir una serie de características para ser considerado como tal: peso muy ligero, súper flexibles, cero drop (sin diferencia de altura entre el talón y el metatarso) y sin apenas amortiguación. Pero cumpliendo dos o tres de estas características, podemos llamar a las zapatillas como “de transición” al minimalismo, lo que supone un tipo de calzado de running que yo recomiendo para casi todo el mundo.

Y eso es lo que me encontré en las Skechers Go Run nada más cogerlas: ligerísimas (menos de 200 g), hiperflexibles en cualquier dirección y con solamente 4 mm de drop. Sin embargo, en apariencia contaban con excesiva amortiguación para mi gusto, en una capa de mediasuela bastante visible.

 

Bueno, pues me las puse para hacer un rodaje a ritmo medio de unos 40 minutos, en terreno mixto tierra-asfalto. Primero caminé un poco, sintiendo claramente que la zapatilla me obligaba a casi no talonar, algo que se hace con el paso normal, lo que era provocado por una rebaja de densidad en la parte más externa de la zona del talón. Esto es lo que Skechers denomina “Mid-foot Strike”, para pisar con la zona media del pie posicionando bien el apoyo bajo el centro de gravedad del cuerpo (tecnología SmartShoe™). Y comencé a correr…Las primeras sensaciones fueron súper agradables, especialmente por la ligereza y la libertad que tiene el pie al realizar los apoyos, así como el suave impacto contra el suelo. Y lo más sorprendente, pese a esa aparentemente excesiva amortiguación, al estar la suela configurada con múltiples figuras circulares, a modo de sensores, éstos pueden actuar de forma independiente según la pisada, lo que hace que esa amortiguación se disperse y se tenga una mayor sensación del terreno que favorece un mejor impulso.

 

Las Go Run no tienen suela propiamente dicha. Ésta está formada por la misma mediasuela de EVA con sus “sensores”, pero en las zonas de impacto (el mediopié y hasta la mitad del antepié en los exteriores) están cubiertos por piezas de caucho muy resistente y adherente que hacen sentir muy bien el terreno y mejoran la tracción. Esto es lo que denominan “Sensores GOimpulse”.

Otra cosa que me sorprendió, y que no me esperaba viendo la suela, es el excepcional comportamiento que tienen en zonas de tierra, especialmente cuando el terreno se inclina. Aceptable agarre y tracción, que unidos a la total flexibilidad y ligereza, hacen que sea un “placer” para los pies el subir cuestas.

El upper va en consonancia con la mediasuela, es decir, flexibilidad absoluta, sencillez, ligereza y suficiente espacio para los dedos, lo que ofrece bastante libertad al pie. Además, se puede elegir entre una buena gama de colores.

Las siguientes sesiones las dediqué a entrenamientos rápidos de calidad, con muy buen comportamiento y poca fatiga plantar.

Conclusiones:

Se trata de una zapatilla que se encuentra muy cerca de las puramente minimalistas, pero que ofrece bastante amortiguación comparada con éstas. Sin embargo, el impacto con el suelo se dispersa bastante, lo que hace sentir más o menos bien el terreno.

La sensación es de gran ligereza y libertad para que el pie realice su movimiento natural, con una amortiguación blanda que hace que la carrera se asemeje mucho a correr descalzo por césped.

El mínimo drop y la rebaja en el exterior del talón hacen que la pisada sea de planta o metatarso de forma natural, por lo que es muy buena opción para los corredores que pisan talonando y quieren corregirlo de una forma nada agresiva.

Por sus características, es una zapatilla muy viva, para buenos ritmos, para que la fase de contacto del pie con el suelo sea corta y, por lo tanto, ayudando a una carrera más rápida y menos lesiva. Pero es importante destacar que si se está acostumbrado a correr con zapatillas tradicionales de más amortiguación y soporte del pie, es aconsejable realizar un periodo de adaptación progresivo comenzando con pocos minutos, para ir fortaleciendo toda la estructura pie-tobillo y tríceps sural, ya que si no lo hacemos así habrá bastante probabilidades de lesión debido a las desadaptaciones que seguramente tendremos a la “carrera natural”: pisar de planta o metatarso (debajo de nuestro centro de gravedad) y utilizando todo nuestro pie (incluido los dedos) para correr.