SAUCONY ENDORPHIN PRO 3: “Máximo rendimiento en carrera”

 

Por José Enrique Quiroga

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Los nuevos avances tecnológicos en las zapatillas diseñadas para correr han supuesto una auténtica revolución en los últimos años. Las inversiones en I+D de las grandes marcas han dado sus frutos y hemos observado un cambio (evolución) muy significativo en los diseños de las zapatillas destinadas a la mejora del rendimiento.

Una de las marcas punteras en este sentido es Saucony, y hemos tenido la suerte de probar uno de su modelos tope de gama: SAUCONY ENDORPHIN PRO 3

A continuación vamos a describir sus características de diseño para finalmente realizar una valoración de su rendimiento en carrera.

 

UPPER:

Nos encontramos con un upper minimalista, de zapatilla “voladora”, construido a base de una malla en una única capa, muy ligera y consistente, y muy perforada para asegurar una transpiración perfecta. Tan minimalista que, de hecho, se trasluce el calcetín. A destacar que los materiales utilizados son reciclados.

Los logos de Saucony están termosellados en los laterales, de tal forma que aportan buena sujeción y consistencia al upper.

El único elemento de soporte que incorpora es un pequeño contrafuerte, sin demasiada rigidez, en la zona del talón, al que se suma una pequeña extensión en altura de la mediasuela en la zona posterior para darle más consistencia, pero que permite suficiente libertad.

Collarín del talón también con tendencia minimalista, sin excesos en el acolchado, pero muy cómodo.

Muy original la lengüeta. Muy fina y elástica, con tres grandes agujeros longitudinales para favorecer la transpiración. Además, va anclada en los laterales al resto del upper, algo que gusta mucho ya que facilita el ajuste y aumenta la comodidad.

Cordones planos y finos con un pequeño grado de elasticidad, no son rígidos. Con sistema tradicional de cordonaje.

Plantilla de alta calidad, a base de PWRRUN PB. Es de tacto bland0, muy suave y cómoda, con diseño plano natural, y no extraíble.

 

MEDIASUELA y SUELA:

Espectacular construcción de la mediasuela, con una geometría realmente muy bien diseñada, inserción de placa de carbono completa y una espuma PWRRUNPB que ofrece una respuesta impresionante. La sinergia de estos elementos de la mediasuela (geometría, placa y espuma) resulta en un rendimiento de carrera que no deja indiferente a ningún corredor.

La geometría utilizada es lo que Saucony denomina “SpeedRoll”, que se basa en un rocker muy pronunciado, de nada menos que 40mm en la puntera, y un centro de gravedad muy adelantado, lo que facilita una rápida transición entre las fases de amortiguación y de propulsión. 

El perfil de la mediasuela es muy alto, cerca de los 40mm en la zona del talón y 8mm menos en la del metatarso, con un compuesto, el PWRRUNPB, de una única densidad, que asegura un gran efecto propulsivo y un tacto muy suave y blando (mayor que el de otras zapatillas de gama alta de otras marcas), además de lograr un peso ligerísimo.

La placa de carbono insertada, rediseñada respecto a modelos anteriores, con una geometría específica muy bien diseñada que ayuda a centrar, apoyar y propulsar, proporcionando una sensación de carrera de tacto muy suave y muy propulsiva.  

La suela exterior tiene muy poco perfil, a modo de inserciones de caucho XT-900 en las zonas estratégicas, con un suave dibujo a modo de mini taqueado. El XT-900 no es especialmente duro, por lo que mejora la suavidad de la pisada y la adherencia. También podemos observar varias hendiduras: una longitudinal en el centro de la zona metatarsiana, que marca el efecto “SpeedRoll” y deja ver la placa de carbono; otra en el mediopié más profunda; y una tercera longitudinal más suave en la zona del talón.

 

 

 

 

Análisis y valoración

En primer lugar vamos a tomar medidas a la zapatilla con el objetivo de valorar algunos de los parámetros que pueden tener más incidencia en el rendimiento en carrera, para lo cual, utilizaremos principalmente calibre y báscula. Todas las medidas las hemos tomado en unas zapatillas de la talla 9.5 USA, que son las que hemos probado.

 

Comprobamos que su peso es de tan solo 205g, ligerísimas, especialmente teniendo en cuenta el alto perfil de la mediasuela.  Recordemos que el peso de la zapatilla es un parámetro muy determinante para la eficiencia de carrera, ya que influirá en el consumo de oxígeno por una parte, y en la reactividad de la pisada por otra.

En esta ocasión no vamos a calcular el Índice Minimalista, ya que para este tipo de zapatillas y su objetivo de rendimiento, no es un parámetro que se deba tener en cuenta. Aunque sí son muy destacables, en una zapatilla de perfil maximalista como ésta, ciertos elementos minimalistas de gran importancia como son: bajo peso, ausencia de elementos rígidos correctores de la pisada, upper ultraligero…

 

Un parámetro que sí vamos a medir es el diferencial que existe entre la anchura de la mediasuela y la anchura del upper en la zona metatarsiana, para relacionarlo después con la altura de la mediasuela/suela en esa misma zona. Con ello, obtendremos buena información sobre el potencial de la zapatilla en cuanto a amortiguación, estabilidad y reactividad/respuesta. Recordad que las medidas tomadas son en una talla 9.5 USA, que son las zapatillas que hemos probado.

En la zona del metatarso, la anchura del upper es de 103mm y la de la mediasuela/suela de 114mm, lo que nos da un diferencial de 11mm (esto es el total de mediasuela/suela que sobresale del upper sumando lo de ambos lados, mirando la zapatilla desde arriba). Este valor de 11mm, tradicionalmente se ha relacionado con la capacidad reactiva de la zapatilla en el impulso, si bien su importancia es mayor si hablamos de estabilidad, ya que con un perfil tan alto de mediasuela (31,5mm en la zona del metatarso) se hace necesario diferenciales de no menos de 10mm para no comprometer la estabilidad. Cuanto más altura tenga la zapatilla (más alejado el pie del suelo), teóricamente tendrá menor estabilidad, lo cual se contrarresta con el adecuado diferencial en la anchura upper/mediasuela, como es el caso de las Endorphin Pro 3.

La altura de la mediasuela en la zona de pisada del talón es de 39,5mm (importante señalar que World Athletics permite un máximo de 40mm para las competiciones en ruta y de 25mm para las competiciones en pista), por lo que está rondando el máximo permitido, buscando el máximo rendimiento posible en carrera. En la zona de metatarso el perfil es de 31,5mm, lo que supone un drop de 8mm. Se trata de un drop muy polivalente, apto para todo el mundo, ya que no afecta negativamente ni a los que prefieren drops más bajos ni a los que prefieren drops más altos.

Pero lo mayormente determinante sobre el rendimiento en carrera, es la geometría de todo el conjunto de la mediasuela, magistralmente diseñada. La curvatura tan acusada de la suela, que se presenta desde la zona metatarsiana hasta la puntera, termina con un rocker de nada menos que 40mm (altura desde la puntera hasta la línea horizontal del suelo). Esto está determinado por la geometría de la placa de carbono (y el progresivo rebaje del perfil de mediasuela), con una curvatura específica denominada por Saucony como tecnología “SpeedRoll”, la cual hace que, durante la carrera, al colocar el centro de masas sobre la vertical desde la zona del metatarso, la zapatilla ayuda a acelerar la última parte (subfase) de la fase de contacto del pie en el suelo (leer artículo sobre fases de la carrera), es decir, la propulsión propiamente dicha, creando un efecto “inercia” catapultado por la acción de la placa de carbono, que hace correr muy fluido y muy rápido.

Por su parte, hablando ahora del retropié, la zona más alejada del talón también tiene un rocker significativo, para facilitar una entrada más de mediopié.

Hay que señalar que no se tratan de unas zapatillas diseñadas para corredores talonadores, ya que para aprovechar y beneficiarse de los efectos propulsivos que proporciona la geometría de la placa de carbono, el SpeedRoll y la espuma amortiguadora, se hace “necesaria” una técnica de carrera “aceptable”, con una entrada del pie en el suelo más de mediopié o antepié y que no se aleje de la vertical del centro de masas.

 

Desde el punto de vista más práctico y personal, hablando de sensaciones subjetivas, al calzarnos las zapatillas lo primero que notamos es su gran ligereza, y acto seguido, al pisar, su peculiar geometría, con sensaciones muy “extrañas” al caminar, ya que modifican el centro de gravedad, pero realmente espectaculares al correr, con una clara percepción del efecto rebote en la fase de amortiguación. Y a destacar que a pesar de esa peculiar sensación de “desequilibrio” inicial debido a la modificación del centro de gravedad de la zapatilla en apoyos adelantados, al comenzar a correr se aprecia mucha estabilidad y, sobre todo, mucha inercia.

Como anécdota particular respecto a sensaciones del SpeedRoll, he utilizado también las Saucony Endorphin Pro 3 para realizar series cortas de velocidad, concretamente de 50-60m. Por una parte he sentido una buena ayuda técnica como “herramienta” para mejorar los apoyos, y por otra, es muy curioso el efecto en el momento de frenado (reducción de la velocidad): necesitaba casi el doble de metros hasta conseguir pararme tras cruzar la línea de meta, el efecto inercia es muy significativo.

Como resumen, vamos a destacar que se trata de unas zapatillas diseñadas para obtener el mejor rendimiento en carrera, con una amortiguación exquisita y una inercia y efecto propulsivo sobresaliente. Gran rigidez longitudinal (y efectiva), gracias al buen diseño de la placa de carbono, junto con un material en la mediasuela de gran absorción de impactos y rápida respuesta, y “aderezado” todo con el magistral efecto de la tecnología “SpeedRoll” que facilita una inercia espectacular durante la carrera. Además, y pese a tener un perfil tan alto, la estabilidad que ofrecen en carrera es muy buena. Las sensaciones son siempre de impactos muy suaves y propulsivos, con mucha sensación de efecto rebote.

A destacar también que, a pesar de ser unas zapatillas muy polivalentes que ofrecen muy buenas sensaciones a ritmos lentos, sus mayores prestaciones y su mejor rendimiento se obtiene cuanto mayor es el ritmo de carrera. Es decir, su rendimiento aumenta exponencialmente según aumentamos la velocidad, así es como se obtienen los mejores beneficios del efecto “SpeedRoll” y la “catapulta” de la placa de carbono.

Aunque son muchos los factores subjetivos que intervienen en la decisión de un corredor por unas u otras zapatillas, considero que, dentro de las gamas altas de las marcas punteras, las Saucony Endorphin Pro 3 sin ninguna duda se encuentran dentro del escalón más alto al lado de otros modelos.