Rafael Botello vence la maratón de París

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El paratleta en categoría silla de ruedas Rafael Botello (dos veces olímpico) se ha impuesto este fin de semana en el prestigioso Maratón de París. A continuación nos lo cuenta él mismo:

Madre mía… ¿Que digo ahora? No os podeis ni imaginar cómo me puedo llegar a sentir en estos momentos.

Hoy estoy tan “flipao” que me creo un séper heroe… por el simple hecho de estar haciendo dos cosas a la vez, escribir y llorar.

¡Esto es un sueño! No miento si digo que hoy soñaba en una victoria, pero ahora que lo he conseguido… es que no puedo dejar de pensarlo.

Nunca un español ha ganado esta carrera, nunca en la historia un español ha ganado una “grande”.

Una carrera donde fui de menos a más, sufriendo en los primeros kilómetros en un grupo de ocho. En la media maraton ya eramos solo seis.

Ya en el kilometro 35 solo cinco y en el 37 se ha decidido todo.

El suizo e ídolo Heinz Frei ataca y se va solo. El inglés Simon y el francés Denis intentan alcanzarlo pero sin exito… Yo iba controlando que no se fuera Heinz y a la vez intentaba que los otros se degastaran.

En el km 37 ataco y me voy a por la rueda del suizo y decidimos hacer los últimos 5  kilometros a relevo para que los dos de atrás no nos alcanzen. Llegamos al sprint con la suerte de ganar “LA MARATON DE PARIS”.

¡GRITO DE RABIA Y FELICIDAD! Lágrimas al terminar y el pódium lo remata.

En una nube… Es que llevo tantos años luchando por esto que creo que me lo merecia.

Ha pasado toda mi infancia y adolescencia en un momento. Mi segunda vida aun mas rapido y ahora esto. No puedo estar más agradecido a todas esas personas que en su vida me han ayudado a que esto sea real.

Desde Feliu Puigbo y Roger Puigbo que me facilitaron que empezara en este deporte, pasando por Juan Carlos Hernandez, Gabriel Brizuela y mi actual entrenador. Mi gente del Barrio del Erm, Melilla, Arquillos, Lanzarote, Gran Canaria, Alain, Edwin, Eva, mi familia, mi madre, las liebres “Tito Paco” y mi padre.

Se lo dedicaría a tanta gente que no podría escribir más pero esos patrocinadores y colaboradores han ayudado mucho.
Hoy quiero dedicárselo a un amigo que pasó toda su vida trabajando en Simago.

Sin miedos, sin prisa, sin mentiras… Todo llega para el que busca la “gloria” aunque se llame Carmen.

¡FELIZ, ALEGRIA Y SUBIDON!