ASICS METARACER: MÁXIMO RENDIMIENTO

 

Llegó a nuestras manos, o más bien a nuestros pies, las Asics Metaracer. Zapatilla “voladora” de la más alta gama en la que se combina la mejor tecnología de Asics incorporando placa de carbono en la mediasuela.

A continuación vamos a describir sus características de construcción para finalmente realizar una valoración de su rendimiento en carrera.

UPPER:

Construido a base de de una doble malla multiperforada, muy liviana, bastante rígida y resistente, pero al mismo tiempo muy cómoda y sin costuras.

Con buenas perforaciones para facilitar la transpiración, y logo de Asics termosellado en los laterales, lo que aporta un extra de sujeción en el empeine. Por otra parte, no incorpora elementos de soporte.

Pequeño refuerzo en la puntera, más consistente, al igual que en la zona del talón. En esta zona, en el talón, no incorpora contrafuerte rígido, tan solo una estrecha tira longitudinal un poquito más rígida. Y el collarín, muy suave pero sin excesos, con las dimensiones justas.

Sistema de cordonaje clásico, con cordones finos y planos. Lengüeta muy fina y suelta (sin anclaje lateral), aunque con trabilla central para pasar los cordones.

La plantilla, finita como en cualquier voladora, no es extraíble.

MEDIASUELA y SUELA:

El material utilizado en la mediasuela es el FlyteFoam, con un tacto relativamente blando al no ser éste de mucha densidad. Esto aumenta enormemente la comodidad en la pisada al mismo tiempo que proporciona bastante efecto rebote.

Pero lo más novedoso en la mediasuela, es la incorporación de una placa de carbono, para lo cual no han necesitado aumentar la altura de la mediasuela, ya que la geometría de ésta no requiere tanto perfil para introducirla. 

La mediasuela, y por lo tanto su placa de carbono,  tiene una clara forma curvada que se aprecia en la vista lateral, proporcionada por la tecnología de Asics denominada Guide Sole, con el fin de optimizar la eficiencia de carrera. Este tipo de diseño favorece una pisada más adelantada en el contacto con el suelo y, por lo tanto, una mayor reactividad (más adelante en el análisis os hablaremos de mediciones).

La suela tiene insertada en su mayor parte una fina capa de caucho con muy buen tacto (en color naranja), en la que se dibujan finas líneas longitudinales en forma de V. En la zona del final de los dedos, una fina línea curva queda liberada de esta capa, no así la puntera, con lo que se facilitan las sensaciones en la parte final del impulso en la carrera.

Un detalle curioso y original es una pequeña perforación en la puntera para mejorar la ventilación.

 

 

 

Análisis y valoración (por José Enrique Quiroga)

En primer lugar vamos a tomar medidas a la zapatilla con el objetivo de valorar algunos de los parámetros que pueden tener incidencia en el rendimiento en carrera, para lo cual, utilizaremos principalmente calibre y báscula. Todas las medidas las hemos tomado en unas zapatillas de la talla 9.5 USA, que son las que hemos probado.

Comprobamos que su peso es de tan solo 190g, un auténtico peso pluma para este tipo de zapatillas que incorporan placa de carbono dentro de la mediasuela.  A considerar que el peso de la zapatilla es un parámetro muy determinante para la eficiencia de carrera, ya que influirá en el consumo de oxígeno por una parte, y en la reactividad de la pisada por otra.

A continuación obtendremos su Índice Minimalista, que determina cuál es el porcentaje de minimalismo que tienen, es decir, el potencial de la zapatilla en relación con el movimiento natural del pie al correr. Este índice se obtiene a través de una escala objetiva establecida, midiendo cinco parámetros: peso, altura de mediasuela en la zona del talón, drop, flexibilidad y cantidad de tecnología incorporada para el control de la pisada y estabilidad. A cada uno de esos parámetros se les asigna una puntuación del 0 al 5 según una escala, sumamos el total, lo multiplicamos por 4 (ya que el máximo será de 25) y con ello obtenemos un dato porcentual sobre 100.

Tras realizar los cálculos, la puntuación que hemos obtenido es de 40, es decir, tiene un índice minimalista del 40% (este dato por sí solo no es ni bueno ni malo, todo depende de para qué tipo de corredor y para qué están destinadas/diseñadas unas zapatillas). De los parámetros medidos, lo que obtiene puntuaciones más altas es la ausencia de elementos de control de la pisada, es decir, caree de piezas rígidas o semi-rígidas que corrijan la pisada, lo que favorece una pisada más natural; y lo que obtiene puntuaciones más bajas es la flexibilidad, tanto longitudinal como transversal, y es que unas zapatillas muy minimalistas tienen total flexibilidad, pero estamos hablando de un modelo con muchísima rigidez gracias a la inserción de la placa de carbono, introducida con el objetivo de lograr un mayor “resorte” en el impulso.

Por ello, y concluyendo respecto al índice minimalista calculado en las Metaracer, un 40% de minimalismo me parece un porcentaje bastante bueno para unas zapatillas de máximo rendimiento y con esa rigidez,  especialmente teniendo en cuenta tres características a mi modo de entender muy determinantes en el rendimiento: bajo peso, ausencia de elementos rígidos correctores de la pisada y rigidez con buena respuesta en la flexión longitudinal de la mediasuela.

 

Otro parámetro que vamos a medir es el diferencial que existe entre la anchura de la mediasuela y la anchura del upper en la zona metatarsiana, para relacionarlo después con la altura de la mediasuela/suela en esa misma zona. Con ello, obtendremos buena información sobre el potencial de la zapatilla en cuanto a amortiguación, estabilidad y reactividad/respuesta. Recordad que las medidas tomadas son en una talla 9.5 USA, que son las zapatillas que hemos probado.

La anchura del upper en metatarso es de tan solo 94mm y en la mediasuela/suela de 99mm, lo que nos da un diferencial de tan solo 5mm (esto es el total de mediasuela/suela que sobresale del upper sumando lo de ambos lados, mirando la zapatilla desde arriba). Este valor de 5mm, muy claramente inferior al centímetro, se relaciona con la capacidad reactiva de la zapatilla en el impulso. Cuanto menor sea este diferencial mayor potencial de reactividad, aunque si el perfil de mediasuela es muy alto (en este caso hemos medido 18mm, que realmente no es ni muy alto ni muy bajo), esto podría hacer que se pierda en estabilidad. Por otra parte, y siempre relacionado con lo anterior, teóricamente cuanto más baja sea la altura/perfil del conjunto mediasuela/suela, más estable y mayor capacidad reactiva tendrá, pero claro, no nos podemos olvidar de que el tipo de compuesto de ésta es más determinante todavía, es decir, su capacidad para una mayor o menor capacidad de respuesta, así como la inserción de la placa de carbono que ayuda en el efecto “catapulta”.

La altura de la mediasuela en la zona de pisada del talón es de 27mm, mientras que en la zona del metatarso es de 18mm, por lo que el drop (“caída” o diferencia de altura entre talón y metatarso) es de 9mm. Se trata de un drop muy apto para todo el mundo, muy polivalente, ya que pienso que no afecta negativamente ni a los que prefieren drops más bajos ni a los que prefieren drops más altos.

Pero esos 27mm de perfil del talón, están medidos más o menos justo en la zona donde se coloca el centro del calcáneo, y sin embargo toda la zona que abarca el talón está diseñada con mayor complejidad. Esto es debido a que existe un “rebaje” al final de la mediasuela, justo donde termina el talón, siendo ahí el perfil considerablemente más bajo, llegando hasta los 20mm. De esta forma, la mediasuela tiene una altura de 18mm en zona de metatarso, 23mm en zona de mediopié, 32mm en zona de comienzo de retropié, 27mm en zona del centro del talón y 20mm en final de talón. Estas medidas del perfil de la mediasuela, unidas al rocker (curvatura desde la horizontal del suelo) de la puntera, que es nada menos que de 35mm, se traducen en la forma claramente curvada de la mediasuela. Estas características, por una parte favorecen una entrada más de mediopié en la pisada, y por otra, una transición más rápida hacia el impulso.

 

Esta altura/perfil de la mediasuela, que como decíamos va desde los 20-27-30 mm en talón hasta los 18mm en metatarso (y algo menos en la puntera), es claramente más baja que lo que estamos viendo en la mayoría de los modelos de zapatillas que incorporan placa de carbono, las cuales manejan perfiles bastante más altos (aunque para competir, éstos deben estar dentro de los límites que establece la World Athletics). A mí personalmente me gusta estar más cerca del suelo, sentir más éste en el impulso, por lo que pienso que las Asics Metaracer han logrado diseñar una mediasuela con una gran respuesta pero utilizando menos espesor.

Al calzarnos las zapatillas, lo primero que notamos es su gran ligereza, su gran ajuste y su gran reactividad en el paso. También se aprecia menor estabilidad, pero esto es algo que favorece en este caso la reactividad, lo cual se nota claramente al dar las primeras zancadas (esa falta de estabilidad desaparece completamente si nuestra pisada es de mediopié o antepié)

Pero es sin ninguna duda a ritmos altos donde tienen su mejor comportamiento, con una transición rapidísima en la pisada. Tras la fase de vuelo, el primer contacto con el suelo se ve facilitado a realizarlo entre el mediopié y el metatarso, con una transición súper guiada que la acorta al máximo para entrar en una fase de impulso en la que se aprecia una fácil propulsión. Esto se traduce en zancadas muy rápidas (ayudan a mejorar la frecuencia de zancada) y muy reactivas.

La rigidez en la flexión longitudinal que aporta la placa de carbono, en la práctica se traduce en un buen efecto propulsivo.

Me gusta bastante la línea curva de flexión transversal de la suela en la zona de los dedos del pie, ya que favorece mucho y potencia la parte final de la fase de impulso.

La ausencia de elementos de control de la pisada, así como de contrafuerte en el talón (innecesarios para una zapatilla de este tipo), junto con un perfil de mediasuela muy moderado, hacen rebajar considerablemente el peso de la zapatilla, lo cual es sin duda un factor muy determinante para el rendimiento.

Ofrecen un grandísimo rendimiento en asfalto y en tartán, aunque para tierra suelta les falta tracción en la suela.

Se trata de unas zapatillas que ofrecen un altísimo rendimiento en carreras de cualquier distancia, también en triatlón, siempre que la técnica del corredor sea aceptable. No son las más apropiadas para taloneadores. Las sensaciones son muchísimo mejores a ritmos rápidos, ya que son muy vivas, reactivas y propulsivas, por lo que son una gran opción para competiciones y para entrenamientos rápidos, tanto en asfalto como en pista. Además, a destacar que favorecen la carrera natural al no incorporar elementos de corrección de la pisada.