ASICS MEGABLAST: LA SORPRESA SIN PLACA QUE DESAFÍA A LAS VOLADORAS DE NUEVA GENERACIÓN

“SOUND MIND, SOUND BODY”

ASICS lleva décadas diseñando zapatillas bajo un mismo principio: “Sound Mind, Sound Body”. No es un eslogan vacío; es la base filosófica sobre la que la marca japonesa entiende el deporte como equilibrio entre bienestar físico y mental. Correr no es solo un acto mecánico, “es un proceso de armonía” y las zapatillas deben acompañar al corredor no únicamente en su búsqueda de rendimiento, sino también en su necesidad de estabilidad, confianza y fluidez.

ASICS es un acrónimo de la expresión latina «Anima Sana In Corpore Sano» del antiguo satírico romano Juvenal. Significa «Una mente sana en un cuerpo sano».

Bajo ese concepto nacen las ASICS Megablast, un modelo que no pretende romper moldes a través de tecnologías radicales, sino demostrar que el equilibrio perfecto entre amortiguación, estabilidad, respuesta y protección puede competir de igual a igual con las superzapatillas de placa de carbono… aun sin utilizar carbono.

Y ahí radica su virtud: las Megablast no siguen la corriente, sino que construyen una alternativa convincente. No buscan ser las más rápidas en un 5K explosivo, sino permitir al corredor ir rápido durante mucho tiempo. Ese matiz, tan característico de la filosofía japonesa, es el que las convierte en una propuesta sorprendentemente sólida para distancias medias y largas, e incluso para ritmos ambiciosos sostenidos.

UPPER

La construcción del upper en las Megablast refleja ese enfoque funcional. ASICS recurre a una malla engineered mesh de doble densidad, suave, bien ventilada y con una elasticidad medida. No busca el ajuste compresivo y agresivo de las zapatillas de competición, sino un equilibrio entre abrazo del pie y comodidad prolongada.

El talón presenta un contrafuerte firme que asegura estabilidad al aterrizar, acompañado de un collar generosamente acolchado que evita rozaduras en Aquiles y proporciona un ajuste que inspira confianza desde el primer paso. La lengüeta —ligera, acolchada y sujeta al upper— elimina desplazamientos y crea una sensación continua de suavidad.

El sistema de atado está dividido en varios niveles, algo similar a lo que ASICS ha perfeccionado en otros modelos premium, distribuyendo tensiones de forma homogénea y aumentando la sujeción sin necesidad de recurrir a materiales rígidos. Y se complementa con un cordón “anti desplazamiento” que evita cualquier aflojamiento fortuito del nudo.

Sin estridencias, el upper de las Megablast logra algo difícil: ser cómodo sin perder firmeza, y ligero sin volverse frágil.

MEDIASUELA

Aquí es donde las Megablast despliegan su esencia. La zapatilla utiliza a gran escala el compuesto FF BLAST™ PLUS, una espuma que destaca por su combinación de reactividad, suavidad y bajo peso. No es la espuma más blanda del catálogo de ASICS, pero sí una de las que mejor equilibrio guarda entre retorno de energía y estabilidad.

La mediasuela presenta un volumen generoso, con un stack que se acerca a los máximos permitidos en competición, y un drop neutro que facilita una transición fluida. La geometría está cuidadosamente perfilada para ofrecer aterrizajes amortiguados, incluso cuando se entra de talón, así como transiciones continuas, gracias a un rocker suave y progresivo. Todo este conjunto proporciona una respuesta sorprendentemente viva, que aparece especialmente a ritmos inferiores 4:30 min/km gracias a una reactividad que sorprende en una zapatilla como ésta.

Lo más llamativo es la sensación de “eficiencia” en carrera: sin ser una superzapatilla, la Megablast ofrece una impulsión que permite mantener ritmos vivos sin sensación de fatiga prematura en gemelos o sóleo. Precisamente esto la convierte en una alternativa real para pruebas largas.

 –

SUELA

La base de las Megablast emplea un caucho de alta tracción inspirado en el ASICSGRIP, combinando durabilidad y agarre tanto en asfalto limpio como en superficies más comprometidas.

El taqueado, de perfil bajo pero estratégicamente segmentado, proporciona una excelente tracción en curvas amplias, seguridad en mojado (mejor que la media de este segmento y mejor que sus competidoras de la marca) y transiciones más rápidas gracias a una zona delantera optimizada.

Sin comprometer peso ni flexibilidad, la suela complementa la mediasuela logrando un conjunto estable y polivalente.

ANÁLISIS Y RENDIMIENTO EN CARRERA

Las Megablast no se definen por un único atributo: su fortaleza está en la suma equilibrada de todos. El rendimiento en carrera sorprende por:

 

  1. Ritmos altos sostenidos

La gran virtud de esta zapatilla. A ritmos moderadamente rápidos (entre 3:50 y 4:20/km), la Megablast se siente estable, eficiente y mucho más viva de lo que cabría esperar de una zapatilla sin placa.

  1. Gestión de la fatiga

La mediasuela favorece un desgaste muscular muy contenido. Esto las hace ideales para entrenamientos largos de calidad, series largas o rodajes progresivos.

  1. Competencia inesperada contra las “superzapatillas” con placa de carbono

Aunque no tiene placa, ni busca replicar esa experiencia, la Megablast se acerca peligrosamente al rendimiento de modelos con carbono en distancias largas, gracias a una eficiencia global notable, un rocker bien optimizado y una amortiguación reactiva que impulsa sin castigar.

Para 5K explosivos, no son la mejor opción. Pero para 10K no excesivamente agresivos, medias maratones y maratones completas, son una alternativa tremendamente competente, estable y duradera.

  1. Polivalencia real

Desde rodajes alegres hasta competiciones largas, las Megablast pueden cubrir casi todo sin obligarte a cambiar de zapatilla según el entrenamiento. Su media suela reactiva y su peso contenido facilitan incluso usarlas como única zapatilla de la rotación.

CONCLUSIONES: UNA RIVAL SIN PLACA QUE NO SE ARRUGA ANTE NADIE

Las ASICS Megablast representan a la perfección la filosofía “Sound Mind, Sound Body”: equilibrio, armonía y rendimiento sostenido más allá del artificio tecnológico.

No necesitan placa de carbono para correr rápido. No necesitan marketing disruptivo para llamar la atención. No pretenden ser las más radicales… y quizá por eso funcionan tan bien.

Sus virtudes a ritmos altos sostenidos, su equilibrio entre amortiguación y reactividad tan bien ajustada y su geometría eficiente las convierten en una de las zapatillas más completas del catálogo actual de ASICS.

Son una opción ideal para corredores que quieren ir rápido sin renunciar a comodidad., corredores de larga distancia que priorizan eficiencia y estabilidad o aquellos que quieren una sola zapatilla para entrenar y competir desde 10K hasta maratón.

En definitiva, las Megablast demuestran que el rendimiento no depende únicamente de la placa. Depende del equilibrio, y ASICS lo representa a la perfección en con esta zapatilla.

Si comparamos las Asics Megablast con el resto de modelos de ASICS con los que comparte segmento podemos hacernos una idea de lo versátil que es.

 

En conclusión, si lo que se busca es versatilidad total, tanto en rodajes tranquilos como en otros a ritmos exigentes y distancias largas, la Megablast destaca por su mezcla de amortiguación, ligereza y reactividad, y nos permitirá entrenar y competir dentro de un rango de ritmos muy flexible.