Los expertos opinan: LAS CLAVES DEL DUATLÓN

 

Artículo publicado en la revista Sportraining nº 93 (noviembre/diciembre 2020)

 

El duatlón es un deporte combinado, “hermano” del triatlón, compuesto por tres segmentos que se realizan de forma continuada. Si en el triatlón éstos son natación, ciclismo y carrera a pie, en este orden, en el duatlón se sustituye el primer segmento de natación por carrera a pie, quedando de la siguiente manera: carrera + ciclismo + carrera. Esto hace que tenga unas características propias, las cuales son analizadas a continuación por cuatro grandes expertos.

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JOSÉ ALMAGRO VALERO. Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador Nacional de Ciclismo. Secretario General de la Federación Madrileña de Ciclismo. Como deportista ha sido ciclista profesional, dos veces triatleta internacional, con tres medallas en campeonatos de España absolutos de duatlón/triatlón y nueve veces campeón de Madrid de duatlón y duatlón cross. Email: josealmagro@hotmail.com / Facebook: Jose Almagro Valero / Instagram: @josealmagro / Twitter: @JAlmagroValero

LEANDRO MUÑOZ. Licenciado en Educación Física con orientación en Ciencias del Ejercicio (Argentina). Máster en Alto Rendimiento por INEFC Barcelona. Profesor de Educación Física en el Instituto del Profesorado (Córdoba. Argentina). Coordinador Deportivo y Entrenador del Club Alta Gracia en las áreas de natación, ciclismo, running y triatlón. Instagram: prof.leandromunoz

IVÁN MUÑOZ.  Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Entrenador de Triatlón con más de 15 años de experiencia, contando en la actualidad con triatletas destacados como Emilio Martin, Judith Corachán, Laura Gómez, Alberto Romero, Sara Bonilla, Ángel Salamanca, Alejandro Sánchez Palomero, Uxío Abuín, Lucas Mola; y formador de Mario Mola, Miguel Fidalgo y Carlos Oliver, entre otros. Email: ivan@mallorcatraining.es / Instagram: munoz_ivan77  /  Twitter: @munoz_ivan77

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. Director de la revista Sport Training. Licenciado en Ciencias de la Educación. Posgrado en Entrenamiento Deportivo y en Nutrición Aplicada al Deporte. Entrenador Superior de triatlón y atletismo. Autor de más de cuarenta artículos sobre entrenamiento y profesor en cursos de posgrado. Actualmente compagina las labores de dirección y redacción de la revista con las de entrenador en una escuela de triatlón. Especialista en técnica de carrera y analista de zapatillas de running desde hace varios años. Mail: jequiroga@sportraining.es / Facebook: José Enrique Quiroga / Instagram: coque_quiroga

 

¿Podemos considerar al duatlón como el “hermano pobre” del triatlón? ¿O mejor una como una alternativa para los no nadadores?

JOSÉ ALMAGRO. En mi opinión, en ningún caso podemos considerarlo el “hermano pobre” del triatlón, creo que son disciplinas muy similares y reguladas por las mismas federaciones, pero diferentes. Sería ideal que con el tiempo el duatlón consiguiera el mismo prestigio y reconocimiento público que el triatlón. Comparándolo con el ciclismo, no se puede decir que el BTT o el BMX sean los hermanos pobres del ciclismo en ruta, son disciplinas diferentes y estas dos últimas, ya han conseguido hacerse un hueco en el programa olímpico. Con el duatlón sería ideal que pasase lo mismo, pero para ello se necesita esfuerzo por parte de las federaciones, los organizadores y, sobre todo, interés por parte de los patrocinadores, que al final son quienes ponen el dinero y quienes hacen que existan pruebas. Es cierto que las personas que no son buenas nadadoras pueden encontrar cierto refugio en el duatlón, pero al final, precisamente debido a la falta de una temporada concreta de duatlón, casi todos acaban haciendo triatlón, aunque sus resultados puedan verse condicionados por su tiempo en el agua. En mi caso concreto empecé dos años solo como duatleta, pero llegaba el verano, la época que más tiempo tenía para entrenar y mejor tiempo hacía, y solo había triatlones, así que, si quería competir, no me quedaba más remedio que hacer triatlón.

LEANDRO MUÑOZ. No lo llamaría el hermano pobre, pero es verdad que está algo infravalorado en relación al triatlón. Que no haya llegado a ser un deporte olímpico puede ser uno de los motivos, aunque el calendario de las competiciones principales tampoco ayuda, ya que en muchos países por lo general se realizan en otoño o invierno. Suele ser utilizado por los triatletas como una disciplina preparatoria, por lo que algunos deportistas la colocan en un segundo plano. La natación es en muchos casos la disciplina más difícil para el triatleta, es donde las carencias técnicas quedan a la vista, de ahí que muchos de los mejores triatletas tengan la natación como su deporte de origen. Considerando lo anteriormente expuesto podemos afirmar que los no nadadores tienen una gran ventaja en las competencias de duatlón, y es una realidad que este tipo de competiciones es una alternativa para ellos. De todas formas, aun así los deportistas cuya disciplina más débil es la natación, se sienten atrapados por la práctica del triatlón. No obstante, pienso que poco a poco el duatlón va a ir consiguiendo el lugar que merece.

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. Lo cierto es que, al igual que el acuatlón, se trata de una “variante” del triatlón, que siempre ha estado en segundo plano respecto a éste. Pero, por otra parte, la consideración correcta es la de una modalidad de deporte combinado que pertenece a la federación de triatlón; por lo tanto, es una disciplina más dentro del deporte del triatlón, al igual, por ejemplo, que el cross en atletismo o el mtb en ciclismo. Cierto es que, por diversos factores, entre ellos el no ser una disciplina olímpica, no goza del prestigio del triatlón, pero hay auténticos especialistas dedicados casi exclusivamente al duatlón. Y está claro que al no incluir segmento de natación, condiciona mucho el perfil de los especialistas.

IVÁN MUÑOZ. Efectivamente cuando compartes cartel en una misma federación, en este caso la de triatlón, y tu “hermano” es olímpico, tú ya eres el hermano pobre, pero eso no quita que sea una gran alternativa, realizando un símil como en atletismo son los croses a la pista al aire libre, que sirven para ir rodando motores, de cara a las competiciones más importantes. Para los triatletas, en élite está cada vez más en desuso debido el holgado calendario que existe a nivel internacional, pero no así en niveles más populares donde esta perspectiva se sigue aplicando.

 

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¿Quién piensas que, sobre el papel, tendría más ventaja a la hora de adaptarse al duatlón: el atleta o el ciclista?

JOSÉ ALMAGRO. Por el formato de pruebas y por la adaptación muscular, el atleta. En cuanto al formato, el 90% de los duatlones a nivel nacional e internacional tiene recorridos de bici muy llanos y está permitido el drafting. Con ese formato un buen atleta que se defienda en bici y sepa manejarse en un grupo puede correr delante, no gastar mucho en la bici y seguir llegando delante a la T2 y luego terminar con una potente carrera a pie. En cambio un ciclista va a contrapié desde el principio, sufre al 100% en la primera carrera para no perder mucho, tiene que dar todo lo que tenga dentro en bici para coger delante, y llega muerto a la T2 para hacer una última carrera a pie de supervivencia. Obviamente hay excepciones como pueden ser los duatlones sin drafting o duatlones con recorridos tan exigentes en bici, como algunas pruebas de Euskadi que pueden perjudicar más al atleta y beneficiar al ciclista, pero éstas son las menos.

Y en cuanto a la adaptación muscular, para un ciclista, en cuyo deporte la musculatura solo trabaja de forma concéntrica, el pasar al trabajo excéntrico es complicado, se necesitan meses de adaptación y ser muy cautelosos con la prevención de lesiones. Por otro lado, una técnica de carrera eficiente y rápida tampoco se consigue de la noche a la mañana y a muchos ciclistas es otro aspecto que les suele costar. Un atleta en cambio no necesita ni tanta adaptación muscular, ni tanta adaptación técnica para rendir en bici, solo necesita entrenamiento en un deporte que, además, es menos lesivo que la carrera a pie.

LEANDRO MUÑOZ. Considero que el atleta tiene ventaja, ya que la carrera posee mayor componente técnico que el ciclismo y a medida que transcurren los años, cuesta cada vez más desarrollar este aspecto. Por lo general, los atletas tienen menos dificultades en familiarizarse con la técnica de pedaleo, que los ciclistas en sentirse cómodos con la carrera a pie. La eficiencia mecánica es quizás uno de los factores más determinantes en el rendimiento de deportes de resistencia, por lo que haber desarrollado la técnica de carrera en edades tempranas nos provee cimentos sólidos en las etapas de especialización. La economía explica en gran medida la variabilidad del rendimiento en la carrera de sujetos con valores de VO2máx. similares. El costo de oxígeno de la carrera de resistencia a una determinada velocidad puede variar alrededor de 30-40% entre individuos. Por su parte en ciclismo, a una potencia de salida dada, el costo de oxígeno por la eficiencia mecánica varía de una persona a otra, pero menor cantidad en comparación con la carrera (20-30%).

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. A pesar de que, al igual que en triatlón, el mayor porcentaje de tiempo de prueba se produce en el segmento de ciclismo (ciclismo entre un 55% y un 60%, y total de los dos segmentos de carrera entre un 40% y un 45%), el rendimiento en la carrera a pie parece ser más determinante, lo que queda más claro cuando el segmento de ciclismo es con drafting permitido. En este aspecto el orden de los segmentos es clave, ya que al ser la carrera a pie el primero y el último, eso va a condicionar mucho tanto el rendimiento sobre la bici como el rendimiento total del duatlón. El ciclismo se desarrolla con una fatiga precedente bastante importante, al haber corrido antes a una intensidad igual o superior al VT2, por lo que es muy determinante una muy buena economía de carrera. También influyen las adaptaciones musculares, que son más específicas en el ciclista y por lo tanto le supone un mayor hándicap a la hora de correr. Aunque, si bien todo queda también condicionado por el perfil y el grado de dificultad técnica del recorrido ciclista, así como si es con drafting o sin él, sobre el papel es el atleta el que mejor se adaptaría al duatlón.

IVÁN MUÑOZ. Siempre pongo el mismo ejemplo, si coges a Bekele y lo pones en una bici, y le dices que suba un puerto de 5-6km, no desentonará mucho con el rendimiento de un ciclista de su nivel en ciclismo, pero si coges un ciclista de su nivel en atletismo, verás cómo hay muchas diferencias en la carrera a pie, fundamentalmente por un tema de economía de movimiento y biomecánica del gesto especifico. En un estudio en el Laboratorio de Las Palmas de Gran Canaria, Chavarren y su grupo (1996) observaron la evolución del rendimiento en Duatlón en 19 estudiantes de E.F. (52 ml/kg/min VO2), e hicieron 6 semanas sólo de carrera a pie y otras 6 semanas de carrera a pie más ciclismo: la conclusión es que el rendimiento mejoró de 60’ a 56’ con la inclusión de sólo carrera a pie, mejorando tanto en ciclismo como en carrera a pie, mientras que cuando se introdujo ciclismo, se mejoró sólo 1’15’’ más, pero ya no por ritmos en la primera carrera sino por bajar tiempo en ciclismo 1’, y 15’’ en segunda carrera. Analizando las variables fisiológicas, cuando se introdujo carrera a pie se mejoró el VO2 en ciclismo y en carrera, pero cuando se introdujo ciclismo, ya no mejoró el VO2, pero sí la economía ya que la producción de vatios en zona PAM pasó de 296 a 317, y destacando como punto importante la mejora del segundo umbral en carrera, pasando de 15km/h a 16km/h (bajando volumen a pie e introduciendo ciclismo). Otro ejemplo de esto es un estudio de Winnen et All (2018): “Comparison of running and cycling economy in runners, cyclists, and triathletes”, donde vieron que la economía de carrera era mejor en atletas, entre un 10 y 20% con respecto a triatletas y ciclistas, pero en cambio en ciclismo no había diferencias significativas.

¿Qué características definen al duatleta puro?

JOSÉ ALMAGRO. Tener una carrera a pie muy rápida; tener una bici muy fuerte que le permita, o bien no gastar mucha energía si ya va en grupo delantero, o bien llegar hasta este grupo si ha habido algún percance antes de la T1; saber moverse bien en un grupo ciclista para no hacer excesivo desgaste; tener una segunda carrera a pie muy rápida; saber sufrir hasta la línea de meta; tener buena visión de carrera y de táctica en la bici, gastar lo justo y en el momento oportuno; hacer transiciones muy rápidas; analizar psicológicamente al rival, suelen ser carreras tan rápidas e intensas que saber dar el “zarpazo” al rival en el momento oportuno puede condicionar toda la prueba.

LEANDRO MUÑOZ. El duatleta es muy buen ciclista y muy buen corredor. Actualmente no hay margen para los puntos débiles, sobre todo en atletas de élite. Al igual que sucede en triatlón, todos son buenos en las tres disciplinas, más aún cuando nos referimos a atletas profesionales. Son deportistas con altos valores de VO2max (entre 70 y 85 ml.kg1.min−1), umbrales entrenados y una buena economía de esfuerzo. No hay muchos datos publicados en la literatura sobre el biotipo del duatleta, podemos decir que son poco más bajos que los ciclistas, pero más altos que los corredores de fondo. Al igual que en los demás deportes de resistencia tienen porcentajes bajos de grasa, por lo general similar al de los ciclistas y algo superior al de los corredores de fondo; en mujeres estos porcentajes de grasa son más elevados que en hombres. El excedente en kg de grasa es una desventaja porque el atleta terminará desplazando más peso durante el tiempo que dure la competición; a mayor peso corporal mayor resistencia al avance. El somatotipo del duatleta suele estar en un equilibrio entre el componente mesomórfico y ectomórfico, en muchos casos inclinándose para un lado o para el otro dependiendo del deporte del que provenga.

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. Los factores determinantes del rendimiento en duatlón, dependiendo de la distancia de éste, pasan por: gran capacidad y potencia aeróbica, umbral anaeróbico muy alto, gran economía de carrera, gran economía de pedaleo, gran potencia de pedaleo. A esto hay que añadir una gran capacidad de adaptación muscular para el cambio entre el gesto del pedaleo y de la carrera. Los factores técnicos cobran menos importancia, a no ser que los recorridos diseñados sí lo requieran.

IVÁN MUÑOZ. Los duatletas puros, son atletas convertidos al duatlón. Generalmente queman etapas en atletismo antes de pasarse al duatlón, suelen venir de pruebas donde la potencia aeróbica es importante como 1.500m, 5.000m, ya que son atletas “fuertes” y que se adaptan muy bien al ciclismo, obteniendo buenos valores en pruebas como Wingate, con picos de potencia muy elevados, claves en el rendimiento ciclista, y más en el tipo de circuitos que se suelen organizar con continuos giros y sus correspondientes parones y arrancadas. El rendimiento en élite en duatlón viene determinado por una primera carrera a pie exigente, en torno a 3’/km el primer mil, pero con una bici donde en el 70% de las pruebas de carácter mundial se hace escapada en ciclismo.

 

A nivel fisiológico y muscular, ¿cuáles son las principales diferencias que nos encontramos respecto al triatlón?

JOSÉ ALMAGRO. A nivel fisiológico yo creo que muy pocas, de hecho los buenos triatletas suelen ser también buenos duatletas. A nivel muscular el duatlón es más agresivo que el triatlón. En triatlón subes a la bici con la musculatura de las piernas “fresca” e incluso si tienes suerte y vas en un grupo grande puedes llegar a hacer la bici sin forzar mucho y solo forzar de verdad la musculatura de las piernas en la carrera a pie. Sí es cierto que en el triatlón durante el segmento de la natación se utiliza mucho el tren superior, pero este tren superior apenas se utiliza luego en la bici y en la carrera y además la contracción de la natación es concéntrica, mucho menos agresiva que la excéntrica que se usa corriendo a pie. En el duatlón en cambio sí o sí la destrucción de fibras musculares comienza desde que se da el bocinazo de salida y acaba en meta, y por tanto el porcentaje de tiempo que se está desgastando la musculatura de las piernas, es mayor.

LEANDRO MUÑOZ. Al ser deportistas de resistencia, a nivel fisiológico no existe gran diferencia con los triatletas ya que ambos desarrollan adaptaciones similares. Tienen un VO2max elevado principalmente producto del aumento del gasto cardíaco, que a su vez es consecuencia de un volumen sistólico incrementado. Además, ambos presentan un aumento de la densidad capilar y la densidad mitocondrial en los músculos entrenados. En relación al somatotipo, los duatletas al no realizar entrenamientos de natación, tienen menos desarrollo muscular en miembros superiores y tronco. De todas maneras, siempre difiere la composición corporal en relación a cuál sea su deporte principal, o la disciplina con la que se hayan iniciado.

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. El primer segmento es lo que es claramente muy diferente: natación en triatlón y carrera en duatlón, y esto es una gran condicionante para el desarrollo posterior de la prueba. A nivel fisiológico no tiene por qué haber diferencias, pero sin embargo a nivel muscular sí que las hay. En el primer segmento del triatlón la mayor implicación muscular la realiza el tren superior, al contrario que en el duatlón (ambos primeros segmentos a una intensidad en torno la VT2). En triatlón las adaptaciones en la transición son de pasar de una posición horizontal a una más vertical, con una activación progresiva de un mayor trabajo de las piernas, si bien es cierto que en gran parte de los triatlones, en la transición entre la natación y el ciclismo, suele haber un recorrido más o menos largo para correr hasta llegar a coger la bici. En duatlón hay mucho menos cambio de la posición corporal, pero sin embargo es condicionante el cambio de un mayor trabajo muscular excéntrico en la carrera a más concéntrico sobre la bici, y viceversa en la segunda transición, lo cual es algo que requiere un gran trabajo de adaptación específica.

IVÁN MUÑOZ. Los tiempos de carrera de un triatlón olímpico o duatlón standard, o triatlón sprint o duatlón sprint, son muy similares, en torno a 120’ ó 60’. La diferencia viene marcada por lo siguiente (si nos centramos en estándar u olímpico):

– El primer segmento de natación es la mitad de tiempo que el primer segmento de carrera (16’ vs 31’), esto ya condiciona una salida no tan agresiva como en triatlón donde la 1ª boya es “la vida o la muerte” y se sale “all out”, a pesar de que existe cierto componente regresivo. El primer segmento de natación sería en zona marcada por encima de Vt2, y con déficit de O2, mientras que en duatlón hablaríamos más de carrera en zona Vt2, o ligeramente por debajo.

– El segmento ciclista viene precedido de una fatiga más orgánica (en triatlón) o más local (duatlón) derivada del tipo de esfuerzo, con exceso de carga excéntrica. En ambos es un segmento muy arrítmico, pero en duatlón al existir más cortes en la 1ª carrera a pie, suele haber entendimiento y las escapadas suelen llegar, mientras que en triatlón es más complicado. El cómo afecta el ciclismo a la fatiga, en un estudio donde se pidió pedalear al 75% de VO2max a triatletas élite, con carrera previa o sin ella, vieron cómo con carrera previa de 20’ a 3’05’’km el rendimiento cardiovascular bajó, ya que para un mismo VO2, subió 10ppm (de 174 a 184) y bajaron los vatios y la distancia recorrida entre 6% y 8%.

– La segunda carrera a pie de duatlón se hace con mayor tiempo de esfuerzo a las espaldas y mayor fatiga muscular, pero es más corta, la mitad de tiempo que en triatlón ya que en este caso se invierten los papeles (15’ vs 30’), y la zona metabólica donde se corre está en torno a Vt1 o superior. Podríamos hablar de que si se corre bien un duatlón, se fracciona el tiempo límite de esfuerzo a pie en Vt2 y en total salen 45’ en Vt2 con el ciclismo por medio. Por ejemplo, en el último mundial de Pontevedra, Emilio Martin corrió a 3’02’’ el 10k inicial y a 2’59’’ el 5k final.

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Si seguimos comparando con el triatlón, ¿qué diferencias encontramos en la planificación del entrenamiento?

JOSÉ ALMAGRO. Partiendo de la base de que hay muy pocos deportistas que solo hagan duatlón y no hagan triatlón, principalmente la diferencia está en el volumen de entrenamiento de natación, que en triatletas obviamente es mayor y en duatletas es escaso o incluso nulo. Otra diferencia está en el trabajo de transiciones específico, que un triatleta hace transiciones de nadar a bici y un duatleta las hace de correr a bici. Obviamente ambos han de entrenar la transición de correr después de la bici.

LEANDRO MUÑOZ. Al no disputarse el segmento de natación, podemos destinar mayor tiempo de entrenamiento al ciclismo y a la carrera a pie. Aunque no se llegan a manejar volúmenes de ciclistas (600-800km semanales) ni de atletas (100-120km semanales). En la planificación del duatlón, al igual que en el triatlón, son muy importantes los beneficios del entrenamiento cruzado, es decir, las mejoras que aporta el entrenamiento de un deporte sobre el otro, principalmente a nivel cardiopulmonar. Se suele decir que ni el corazón ni los pulmones entienden qué modalidad deportiva están practicando. Los entrenamientos de transiciones deben planificarse y ejecutarse al igual que en el triatlón, considerando además que la T1 es diferente ya que pasamos de la carrera a pie al ciclismo.

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. La gran diferencia respecto al triatlón, claro está que es la ausencia de natación y en su lugar un primer segmento de carrera. Respecto a la planificación, a rasgos generales esto afecta en dos aspectos: en competición el ciclismo siempre va precedido por carrera a pie y no hay que entrenar natación (siempre hablando de duatletas puros). Por ello, hay que incorporar sesiones de entrenamiento en las que se haga incidencia en la T1, ya que son muy específicas, las adaptaciones de la carrera al ciclismo hay que entrenarlas especialmente. Y, por otra parte, el tiempo de entrenamiento total de un duatleta es menor que el de un triatleta, ya que como es lógico no sería “aceptable” sustituir las horas de entrenamiento de natación por horas de entrenamiento de carrera. Luego, hay que tener en cuenta si hablamos de duatletas puros o de triatletas que hacen también duatlón en un periodo de su preparación, ya que los objetivos son diferentes y por lo tanto la planificación también lo es.

IVÁN MUÑOZ. Como hemos visto, la clave del duatlón es la carrera a pie, sin restar importancia al ciclismo, por lo que habría que centrarse en un primer ciclo de carrera en donde se busque ser rápido, para luego ya generar un énfasis más extensivo con mayor importancia del trabajo de ciclismo y de las transiciones específicas. A diferencia de triatlón donde se realiza ciclismo siempre sin fatiga previa de carrera, sólo con fatiga del nado, que no tiene un componente tan local, en duatlón es conveniente ir gestionando de manera progresiva las sesiones de ciclismo cada vez con una mayor fatiga, al principio general y menos local muscular del trabajo de carrera, para ir desarrollando etapas de cada vez mayor densidad y generar esas adaptaciones propias específicas. En cuanto carga de entrenamiento, al restringir la natación, algo menos de carga, ya que no se pueden suplir las horas de natación por horas de carrera, pero lo que sí me gusta es si mis atletas pueden realizar algún tipo de trabajo de entrenamiento cruzado durante la 1ª parte del año, tipo esquí de montaña o esquí de fondo, ya que es un estímulo aeróbico en condiciones especiales que se ajusta muy bien en etapas posteriores para facilitar el rendimiento final.

 

En cuanto al material ¿Alguna característica específica que lo diferencie?

JOSÉ ALMAGRO. Aparte del material específico de natación (neopreno, gorro, gafas) que evidentemente no se utiliza en duatlón, creo que las únicas diferencias que hay son estas: en duatlón se suelen utilizar calcetines durante toda la prueba y en triatlón no; en duatlón en ocasiones algunos deportistas utilizan pedales con rastrales para hacer más rápidas las transiciones, cosa que en triatlón no se suele utilizar; en triatlón los monos suelen ser más repelentes al agua para deslizar mejor en la natación, son tejidos menos elásticos y transpiran peor que los sintéticos convencionales y por tanto este tipo de trajes no suelen usarse en duatlón.

LEANDRO MUÑOZ. La diferencia principal es que los materiales utilizados en triatlón para el segmento de natación quedan descartados, ya que el duatlón no contiene este segmento dentro de las disciplinas que lo conforman. No necesitaremos neopreno, gafas, gorra y todos aquellos accesorios que el deportista esté acostumbrado a utilizar. Otra característica diferente es el tipo de bicicleta. Cuando se compite en duatlón con drafting se utilizan bicicletas de carretera. Estas diferencias de materiales que tiene el duatlón en relación al triatlón lo hace una disciplina algo más económica.

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. La gran diferencia está en la ausencia de material para natación. Pero quizá eso también puede afectar de alguna forma a la elección de material por parte de algunos duatletas, por ejemplo el llevar un mono más transpirable al no tener que ser hidrófobo. También, muchos duatletas deciden no utilizar zapatillas de ciclismo para ahorrar tiempo en las transiciones y hacerlo todo con las zapatillas de correr, con un sistema específico de rastrales en el pedal (aparte de las preferencias personales, esta decisión suele estar también influida por el perfil del circuito ciclista). Y también el uso de calcetines en duatlón, cosa que en triatlón no se da.

IVÁN MUÑOZ. No encuentro ninguna.

 

¿Y en la estrategia de competición?

JOSÉ ALMAGRO. En este sentido yo creo que no es que el duatlón y el triatlón tengan estrategias diferentes, sino que cada deportista en función de cada prueba ha de marcar su propia estrategia en función del recorrido, de los rivales, de la meteorología, de los puntos fuertes y débiles del propio deportista, de las distancias de la prueba, del sistema de salidas, de si está permitido el drafting, etc.

LEANDRO MUÑOZ. El duatlón tiene una T1 diferente al triatlón, ya que hay que comenzar el segmento de ciclismo después del primer bloque de carrera a pie. Esta transición además de necesitar ser entrenada de manera específica, debemos utilizarla estratégicamente durante la competición. Las diferentes estrategias estarán determinadas principalmente por el perfil del duatleta, dependiendo principalmente de qué deporte venga, o de cuáles son sus puntos débiles o fuertes.

En el último km del primer segmento de carrera a pie recomendamos a los deportistas actuar de manera inteligente, sobre todo si es una competición con drafting. Teniendo en cuenta las características de cada duatleta deberán intentar posicionarse de la manera más conveniente para afrontar el segmento de ciclismo, por ejemplo, procurando alcanzar a un grupo si es que el ciclismo no es su fuerte, o intentar despegarse del grupo en los últimos metros de carrera si son buenos ciclistas.

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. En la natación del triatlón las estrategias son más complicadas, se podría decir que cada uno nada lo más rápido que puede, pero sin embargo en el primer segmento del duatlón se puede “jugar” más con los rivales, optando por estrategias más conservadoras o más “atacantes”. En general, en triatlón el primer segmento sirve más para descartar rivales de cara al ciclismo y especialmente a la carrera a pie final que es lo que más determina el resultado final. Sin embargo en duatlón, la posición en la T1 puede determinar más ese resultado final, y los factores para ello son quizá más controlables por el duatleta que los de la natación por el triatleta, por lo que desde el punto de vista estratégico sí puede haber abordajes diferentes, aunque claro está que cada prueba, sea duatlón o triatlón, es diferente y tiene sus propios condicionantes.

IVÁN MUÑOZ. El duatlón tiene un componente táctico que en triatlón no existe por el medio en el que se realiza; en natación simplemente vas a tope y te dejas llevar, mientras que en duatlón puedes elegir. Puede haber ataques ya que cuesta menos ganar y perder velocidad. Pero como hemos comentado anteriormente, en élite se suele ganar en carrera a pie más que en bici, y en muchas carreras en la segunda transición los puestos de honor están repartidos, y a menor nivel de duatlón el ciclismo cobra más importancia. Si atendemos a las estadísticas de los últimos nueve años en los mundiales de triatlón y de duatlón, vemos como por ejemplo en triatlón élite lo que determina que estés en el top ten es en un 98% la segunda carrera, por lo que ésta es de vital importancia, pero en duatlón es muy uniforme el rendimiento y su distribución.

No existen demasiados duatlones de larga distancia, ¿a qué piensas que es debido?

JOSÉ ALMAGRO. En mi opinión se debe a dos razones que ambas están intrínsecamente relacionadas, es decir, una lleva a la otra y viceversa.

En primer lugar, las pocas personas que tienen interés en hacer duatlón de larga distancia, y esto creo que se debe a un tema social y de reconocimiento, ya que a nivel físico, un deportista entrenado para hacer un triatlón de LD, también podría hacer un duatlón. Pero por todos es sabido que en el “mundillo” del triatlón de larga distancia hay una gran cantidad de participantes que lo que buscan es el hecho de terminar, de llegar a la línea de meta y ser “finisher” y detrás de eso en muchas ocasiones hay un reconocimiento social por parte de los grupos de amigos, los compañeros de trabajo, de las familias, etc. Socialmente es muy reconocido el hecho de haber terminado un Ironman, pero casi nadie sabe lo que es terminar Zofingen. Es decir, este gran grupo de practicantes que lo que buscan es el reto, la superación, lo buscan en pruebas que están socialmente reconocidas y son mediáticas.

Y en segundo lugar, a su vez, las empresas organizadoras, que no olvidemos que son empresas y es totalmente lícito que lo que quieran sea ganar dinero, sabiendo que van a tener más clientes y más repercusión mediática si organizan un triatlón de LD que un duatlón, pues lógicamente, organizan un triatlón.

LEANDRO MUÑOZ. Son pruebas muy duras para el atleta, ya que comenzar el segmento de ciclismo después de haber realizado varios kilómetros de carrera a pie a alta intensidad no es tarea fácil. Esto lleva a que no sea una prueba muy demandada por los deportistas. Los atletas que buscan realizar competiciones cada vez más largas se inclinan por las participaciones en triatlones, aun siendo el segmento de natación su punto débil. Participan en triatlones de media distancia para luego buscar la hazaña de completar un triatlón de larga distancia.

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. Lo cierto es que a nivel de prestigio y reconocimiento, el triatlón está muy por encima del duatlón, y esto se hace más patente en la larga distancia, lo cual hace que organizadores y patrocinadores no quieran arriesgar con grandes eventos de duatlón, en los que la demanda de participación es mucho menor. Por otra parte, a nivel de fatiga y recuperación posterior, la del duatlón es mucho mayor, por lo que introducir pruebas de larga distancia en el calendario se hace más complicado.

IVÁN MUÑOZ. Creo que el calendario de triatlón, donde cada vez se realizan triatlones antes y más tarde, ha podido con parte del calendario de duatlón, y los más damnificados son los duatlones de larga distancia, ya que, el efecto residual de la fatiga que dejan, nada tiene que ver con un triatlón de tiempo de esfuerzo similar, y eso ya hace que al necesitar de mayor recuperación la gente no opte por ellos.

Una variante muy arraigada, especialmente en ciertas épocas del año, es el duatlón cross, en el que la bici de montaña cobra el protagonismo. Háblanos de las diferencias que presenta esta modalidad atendiendo al perfil del duatleta y a su preparación…

JOSÉ ALMAGRO. Es una disciplina que particularmente me encanta ya que mis inicios en el ciclismo fueron en BMX, pero luego estuve varios años compitiendo en BTT y se me da relativamente bien. Efectivamente en ella el papel de la bici gana mucho protagonismo porque las diferencias de tiempo en bicicleta de montaña entre una persona que esté bien de forma y tenga buena técnica y una que no lo está son muchísimo mayores que en bicicleta de carretera donde el drafting juega un papel fundamental. El duatleta que dispute este tipo de pruebas no solo ha de tener una buena condición física, sino que ha de tener muchos recursos técnicos para defenderse con la bici de montaña a la hora de curvear, rodar con barro, derrapar, bajar, subir zonas complicadas, correr empujando la bici, etc., y esto solo se consigue de una forma, entrenando asiduamente con la bicicleta de montaña. Todo lo anterior, eso sí, queda condicionado a que las pruebas de duatlón cross tengan recorridos de verdadera bici de montaña, ya que en los últimos años hemos visto circuitos en los que prácticamente era circular con bici de montaña por carretera y ahí, evidentemente, estas diferencias no son tan notables.

LEANDRO MUÑOZ. Al realizarse en bicicleta de montaña tienen un mayor componente técnico, demandando más habilidad de manejo sobre la bicicleta. Los duatlones cross pueden realizarse en circuitos con pendientes pronunciadas, terrenos irregulares, piedras, raíces, etc. Aunque por lo general no llegan a tener la complejidad técnica del XC. Los ciclistas que practican MTB eligen el duatlón cross para iniciarse en este tipo de pruebas. Otra de las variantes que suelen elegir los atletas para iniciarse en este tipo de competiciones es la modalidad de participación en parejas, donde un integrante realiza el segmento de carrera y el otro el de MTB.

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. Al contrario que en el duatlón de carretera, en el duatlón cross el segmento de ciclismo es el que cobra el mayor protagonismo y es el más determinante para el resultado final, aunque esto queda condicionado por el diseño de los circuitos. El nivel de exigencia técnica en la bici de montaña es mucho mayor, especialmente si hay tramos “complicados”: rocas, piedras sueltas, areneros, escalones, pendientes muy pronunciadas tanto en subida como en bajada… La habilidad del duatleta sobre la bici puede ser lo más determinante, a la vez que su capacidad para reaccionar a cambios de ritmo bruscos en función del tipo de terreno. El drafting pierde importancia.

IVÁN MUÑOZ. Fundamentalmente entra aquí un componente técnico por el perfil del ciclismo, y un componente metabólico, donde existen subidas de ritmo único en los circuitos de MTB, donde hay que darlo todo para subir, trabajando mucho supraumbral y zonas PAM, añadiendo que el dratfting es poco útil. En este tipo de modalidad, el ciclismo es la clave muy por delante de la carrera, y la fatiga al subirse a la bici es mayor ya que la carga excéntrica es grande por las bajadas en trail, con lo que el trabajo de fuerza debe ser si cabe algo más relevante y clave.

 

¿Recomiendas la participación en duatlones para los triatletas en ciertos momentos de la temporada? ¿Y en los profesionales?

JOSÉ ALMAGRO. Por supuesto recomiendo la participación en duatlones para los triatletas, creo que si no, la temporada de triatlón se queda muy corta y son demasiados meses sin competiciones. Igualmente, recomiendo a los duatletas que, aunque solo sea por diversión y sin buscar un resultado, se atrevan a nadar y hagan triatlones. Desde mi punto de vista no hay ningún tipo de incompatibilidad entre ambas disciplinas. Los profesionales es otra cosa, los profesionales como bien define la palabra son profesionales, tienen sus entrenadores y sus objetivos muy claramente medidos y van a por ellos, puede venirles bien hacer un duatlón, o no, o puede venirles bien hacer una carrera de bicis o una media maratón, pero el que hagan duatlón, más que el hecho de que sea recomendable, creo que formaría parte solo de su preparación hacia ese gran objetivo que como profesional el triatleta pueda tener.

LEANDRO MUÑOZ. Sí, es altamente recomendable participar en duatlones como preparatorios para la temporada de triatlón, sobre todo en deportistas amateur. En profesionales quizás es un poco más difícil porque tienen un calendario más completo, aunque también es posible en algunos momentos del año. No solamente recomendamos la participación en duatlones, sino también en competiciones de fondo en natación (1500m en piscina o aguas abiertas) y en pruebas de carrera a pie (10K, 21K). Además de los beneficios que aporta el entrenamiento cruzado, realizar otro tipo de competiciones en determinada parte del año puede servir para distraerse y acumular energías para la temporada.

JOSÉ ENRIQUE QUIROGA. El triatleta popular o de grupos de edad seguramente se beneficiará mucho de las competiciones de duatlón; pienso que lo bonito es que sea un “todo terreno” y disfrute del multideporte, participando también en duatlones, acuatlones, etc. Pero en profesionales ya es otro mundo, y el que sea interesante o no participar en algún duatlón va a depender de la configuración del calendario de competiciones y de si el entrenador lo considera apropiado en ese momento, dependiendo de las circunstancias y objetivos individuales de cada triatleta.

IVÁN MUÑOZ. Depende del calendario, pero como trabajo específico de multitransiciones, e ir generando un punto extra con estímulos competitivos, es ideal para los triatletas. Para los de élite, depende del calendario, pero es verdad que el nivel en muchos duatlones es tan elevado que para los triatletas de elite quizás supone una carga excesiva en invierno, si están en periodos de carga exigente, y luego hay que ajustar; pero siempre y cuando se module todo, yo lo veo muy positivo. Como muchas cosas en la vida, existen lecturas muy diferentes de un mismo concepto y todas ellas con su lógica aplicada sin estar bien o mal, todo depende.