Por Daniel Hans

Me gustaría comenzar este nuevo artículo dando el pésame a la familia, amigos y compañeros del Club Ultrafondo Los Alcores por el fallecimiento de Marco mientras colaboraba como voluntario en Ultra Sierra Norte. Me gusta tratar de contar mis días buenos como mis días menos buenos en los que como en este caso, tengo que abandonar la prueba. Desde dos días antes ya voy retocando mis dosis de insulina de cara a la ULTRA. Comienzo a reducir mi insulina TRESIBA de 16 a 12 unidades y de 12 a 8 unidades el día anterior.

La hora de comienzo es a las 6:00 de la mañana por lo que a las 03:30 nos despertamos con una glucemia capilar de 144 mg. Desayunamos normal con menos insulina rápida de lo habitual y nos desplazamos al municipio de Castilblanco de los Arroyos (Sevilla).

Antes del pistoletazo de salida tengo 174 de glucemia capilar por lo que voy bien para salir a rodar y disfrutar del espectacular amanecer que se nos viene encima. Rodamos los primeros kms con frontales y formando grupos con muy buenas sensaciones.

Mi diabetes la llevo controlada tomando un gel a los 40 minutos de la salida con reiterada toma de agua e isotónica y tomándome nuevo control glucémico a la hora y media estando este en 152 mg.

Me reagrupo con otro chico y compruebo que paso el km 20 más rápido de lo planificado pero con buenísimas sensaciones y ansias de seguir tirando. Todo parece perfecto hasta aquí y el imaginado camino de rosas hasta la meta se afianza. Pero como todos saben, en una ultra puede pasar de todo hasta el final y en el km 24 comienza mi odisea.

Con mi diabetes debo estar pendiente por sensaciones y controles de glucemia que mis niveles no lleguen a ser tan bajos y terminen en una hipoglucemia que nos deja sin energía y remontarla se tarda bastante. Lle gado al km 24 y con la glucemia en 78 decido tomarme un segundo gel que me aguante hasta llegar al próximo avituallamiento y seguir comiendo.

Este gel sumado a la alimentación que erróneamente estaba tomando hizo desencadenar en un fuerte pinchazo estomacal que pensaba que me abandonaría con el tiempo. Este pinchazo llego a náuseas y el estómago completamente cerrado.

Estando en el km 26,5 y tercer avituallamiento, recargo bebidas y ante no poder tomar nada pillo algo y sigo trotando para intentar ir comiendo poco a poco. Pero mi estómago no está por la labor de acompañarme y no sólo no deja entrar comida sino que sigue con más fuerza aún las náuseas.

Decido caminar para ver si mejoro y ponerme de l´mite el km 35 donde está el siguiente avituallamiento. Siempre digo que las personas con diabetes no tenemos límites a la hora de afrontar una prueba pero también hay que ser consciente del estado en que nos encontramos.

Viendo que continúo con nauseas, sin poder ingerir alimento alguno y la preocupación de que el nivel de glucemia pudiese bajar y no poder tomar alimento para corregirlo me hizo tomar la decisión de abandonar el el km 35 de esta espectacular prueba.

En este caso fué mi erróneo planteamiento de alimentación en carrera que pese a haberlo probado visto está que no me fué para nada bien. En cuanto a mi diabetes, estuvo en todo momento dentro de los rangos aceptables, saliendo en 174 y manteniendome en carrera entre 152 y 78 mg.

Pronto volvemos en nueva prueba teniendo en mente que debo mejorar bastante la alimentación . Espero que os haya gustado esta nueva entrada donde reflejo mi participación junto a mi «amiga» diabetes.

Esta temporada cuento con el asesoramiento en nutrición de NUTRINOUR con el que estamos retovcando el problema alimenticio que me ha sucedido (https://www.nutrinour.com/) , asesoramiento y puesta a punto de CLINICA ALJARAFISIO (https://clinica-aljarafisio.es/) y la colaboración por tercera temporada consecutiva de 226ERS ( https://www.226ers.com/es/ ) de nuevo ggracias a la productora ESCOBEDOHEART (http://escobedoheart.com/) por mostrarme mi imagen más real.

Dar las gracias a toda la organización y voluntarios de ULTRA SIERRA DE SEVILLA por su buen funcionamiento y hacer una prueba digna de participar. El año que viene volveré.

Mil gracias a SPORTRAINING por mostrar la cara de una persona con diabetes en competición y dar espacio a todas aquellas personas con enfermedades crónicas que podemos realizar cualquier prueba como cualquier otra.