Texto: Comunicación Javier Gómez Noya

El esperado debut de Javier Gómez Noya en la distancia reina del triatlón se ha saldado con gran nota. Segunda plaza, estando en cabeza gran parte de la competición colma las expectativas ya que lse trataba de un test de cara a la gran cita de Hawaii en octubre. Como era de esperar en la fase de natación estuvo en punta, tocando tierra tras los 3.8 kilómetros junto a otros cuatro triatletas. El resto de los favoritos se subiría a la bici a casi dos minutos. En los 180 km de ciclismo, bastante llanos junto a la costa, no se marcaron grandes diferencias, con hasta siete triatletas separados por poco menos de un minuto. Eran más o menos los esperados: por ejemplo Bozzone, Currie, O’Donell y Reed. El español no hizo una segunda transición muy rápida y salió al recorrido de maratón a casi minuto y medio del líder. Todos comenzaron a correr muy deprisa y le costó ir remontando posiciones. Al final de la primera de las tres vueltas de 14 kilómetros llegó a cabeza, formándose un trío junto a los neozelandeses Currie y Bozzone, ambos con experiencia en Ironman y a quienes Gómez Noya ya se había medido en triatlones de medio Ironman.  Bozzone no tardó en descolgarse y en el ecuador del maratón ya perdía casi 2 minutos. Parecía claro que la victoria estaba entre el español y Currie, en situación similar al Medio Ironman de Wanaka (Nueva Zelanda) en febrero, en el que corrieron varios kilómetros codo a codo en cabeza hasta que Javier le pudo dejar atrás.

Aquí el neozelandés le iba a dar la vuelta a la tortilla y a partir del kilómetro 30 comenzó a dejar atrás a Javier. Poco a poco fue ampliando la ventaja hasta cruzar la meta en 7h54’,  batiendo claramente la mejor marca de este triatlón de 8h02 en 2017, cuando él fue 3º con 8h07. El 2h40’ en el maratón indica al ritmo que tuvo que llevar Currie para dejar atrás al debutante Gómez Noya, quien cruzaba la meta a 1’40, muy fatigado a la vez que satisfecho: “Ha sido durísimo pero estoy muy contento con mi resultado ya que no pensaba que iba a bajar de 8 horas en mi debut. He ido muy bien en la natación y el ciclismo, siempre cerca de la cabeza. Corriendo empecé muy fuerte hasta llegar a coger el liderato pero a partir del kilómetros 30 he sufrido mucho y no he podido seguir el ritmo de Currie. Él ha hecho un carrerón y no cabe sino felicitarle. Y también al resto de participantes, yo por fin soy “finisher” en Ironman y de ahí mi admiración a todos los que lo consiguen. Lo importante para mí es haber conocido estas sensaciones, aprender de la experiencia y así poder mejorar de cara a Hawaii”.