Texto: Miguel Caselles

 

Chaleco minimalista de trail. Ligero, ergonómico y transpirable para cargar con lo indispensable en competición y entrenamiento.

 

Funcional por los cuatro costados

La marca estadounidense Camelbak se lo pone fácil al deportista cuando se trata de transportar líquidos y de beber sobre la marcha. Sea cual sea el deporte Camelbak ofrece sistemas de hidratación que se adaptan a la dinámica del ejercicio y facilitan el gesto de beber sin perder tiempo en ello. Un ejemplo de sus funcionales sistemas es el chaleco-mochila ‘Nano’ dirigido a la práctica de trailrunning. Si bien cualquier fondista le puede sacar mucho partido por la autonomía que proporciona en carrera.

El chaleco Camelbak Nano Vest está diseñado para que el corredor cargue únicamente con lo necesario en una jornada de trail o en una competición. Agua, alimento, cortavientos, guantes, teléfono y cualquier elemento que ocupe poco espacio tiene cabida en este minimalista chaleco que, una vez puesto, se convierte en una prolongación del cuerpo. Solo pesa 150 gramos y trae incluidos dos bidones blandos de medio litro, lo que suma un litro de autonomía hasta el siguiente repostaje. Si se llevan bastones no hay problema, se pliegan y se colocan a la espalda mediante un efectivo sistema de sujeción. Y por si fuese necesario pedir ayuda lleva prendido un pequeño pero sonoro silbato.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Adaptabilidad unisex y transpirabilidad

El tejido utilizado para la construcción del chaleco es elástico en su mayor extensión para máxima adaptabilidad al cuerpo y ganancia en amplitud de los bolsillos. Los dobladillos que rematan los bordes son de tejido suave para un taco agradable con la piel. Toda la superficie que tiene contacto directo con el cuerpo del deportista, el revés del chaleco, es una rejilla multiperforada elaborada en tres dimensiones para que aporte mullido confort y facilite la ventilación, traspiración y evacuación de sudor por cualquier dirección. Ni un solo roce corriendo sin camiseta o en top femenino. No se empapa por saturación de sudor. Dispone de una gaza superior para colgar y agilizar el secado de todo el conjunto.

Una vez colocado el chaleco, su contorno se ciñe al cuerpo mediante dos cintas pectorales regulables y de cierre por clic de plástico. La cinta ubicada en la parte inferior es elástica. Dependiendo de la hechura del corredor/corredora las cintas de ajuste se pueden trabar en ocho posiciones perpendiculares para el mejor acomodo del chaleco al cuerpo. Según sea la medida del pecho se comercializa en tallas S, M y L. Una vez ajustado queda súper compacto y no se mueve durante el traqueteo de la carrera a pie o los saltos que surjan en el recorrido. Al ocupar tan poco volumen es factible utilizar el chubasquero o cortavientos sobre el chaleco.

 

A cuestas con todo sin notarlo

Los dos bidones blandos de carga rápida que incluye el chaleco se ubican en los frontales de ambas hombreras. Cada uno tiene una capacidad de medio litro y están alojados en bolsillos específicos, con cierre bloqueante de cordón elástico que impide su salida y movimiento. Los bidones son de cierre de rosca y boca amplia, lo que facilita cargar el agua, introducir cubitos de hielo o su limpieza. Disponen de boquilla de cierre regulable y antifuga de líquido. Sin necesidad de sacar el bidón de su bolsillo, con solo morder la boquilla el chorro de agua se libera. Se pueden lavar en el lavavajillas y colgar de un ojal trasero para su mejor secado interior. La textura de los bidones es rugosa para evitar que se escurra de las manos. Y algo muy a tener en cuenta es que el plástico de los bidones está libre de bisfenoles, BPA, BPS y BPF.

 

 

 

 

 

 

 

Tanto en la zona de la espalda, como en los dorsales y en las hombreras se sitúan prácticos bolsillos. En el frontal de la hombrera izquierda está ubicado el único bolsillo con cremallera, cuyo cometido es custodiar teléfono, llaves u objetos de importancia. En la otra hombrera el bolsillo se vale de una solapa superpuesta como cierre. A su lado está prendido el silbato de emergencia. Respecto del resto de bolsillos es el propio tejido elástico el encargado de ceñirlos al cuerpo del chaleco de tal manera que lo guardado se fija por presión ya que no tienen cierres. A cada costado, un bolsillo doble, separado por un tabique textil, permite guardar geles, barritas, guantes, u otros elementos, y son de acceso directo con los dedos. En la parte trasera se despliega una amplia superficie textil abierta por los laterales cuya base hace las veces de bolsa. Su cometido es albergar un cortavientos, o similar, siendo la elasticidad del tejido y la colocación ceñida del chaleco al cuerpo lo que acomoda a la prenda para su mejor transporte.

 

Bastones a la espalda

Una de las prestaciones que puntúan muy a favor de este chaleco es su sistema de transporte de bastones. En cuanto los palos no son necesarios, se pliegan y cada uno de ellos se pasa por la trabilla situada bajo cada hombro hasta que la punta se asienta en un fondo de saco inferior. El sistema funciona a la perfección pues en plena carrera los bastones no bambolean. Con solo tirar hacia arriba de ellos el corredor vuelve a disponer de bastones en un solo gesto.

Obviamente la hidratación óptima del deportista es garantía de completar una larga actividad en las mejores condiciones. Si además podemos beber en cualquier momento y situación sin necesidad de parar o de rebuscar, no perderemos un segundo de tiempo ni interrumpiremos ritmo y concentración. Esa es la función del chaleco Camelbak Nano Vest, convertir el gesto de beber en un acto reflejo, así como facilitar el transporte de los elementos indispensables en una carrera por la montaña. Y cumple con creces.

 

Nano Handheld

Dentro de la línea ‘Nano’ de Camelbak, también queremos hacer mención al socorrido sistema Nano Handheld. Se trata de una botella blanda, idéntica a las que porta el chaleco que hemos reseñado, pero con un sistema de cintas elásticas que abrazan su contorno para que se pueda llevar sujeta a la mano, sin miedo a que se nos caiga. Es un portabidón minimalista que además lleva incorporado un pequeño bolsito con cremallera en el que guardar las llaves o un par de geles. No es un sistema de hidratación destinado a carreras radicales de montaña pues no sería eficaz en caso de tener que utilizar las manos para trepar o ante una eventual caída con aterrizaje de manos. Pero sí que es un magnífico recurso para tener avituallamiento líquido siempre a mano en entrenos/competiciones por caminos fiables.

Queda claro que la misión de Camelbak es que no pasemos sed y para ello propone múltiples sistemas de hidratación. Siempre adaptados a la actividad que se practique y  a las preferencias del deportista.

 

Más Información: www.camelbak.com