Kilian Jornet subiendo en la Individual del sábado – Foto: ISMF

 

Kilian Jornet volvía este jueves y viernes a la competición de esquí de montaña. Después de 3 meses y medio de su intervención en los hombros, reaparecía en la cuarta prueba de la Copa del Mundo disputada en Puy – Sant Vincent, Francia. 

El rendimiento físico del corredor de la Cerdaña era toda una incógnita. A pesar de esto, el misterio se resolvió en seguida en la prueba individual disputada ayer. Kilian Jornet demostró volver a estar en un buen estado de forma, peleando cuerpo a cuerpo con los mejores esquiadores de la Copa del Mundo, entre ellos Boscacci y Antonioli, los dos italianos con los que disputó gran parte de la prueba en las primera posiciones. 

En esta prueba individual, las bajadas acabarán definiendo el orden de llegada a meta. Kilian llegaba cuarto, después de demostrar que podía seguir el ritmo de los primeros en las subidas pero que iba con precaución en las bajadas tal y como contaba él: “ Me he notado muy bien en las subidas, a pesar de esto en una prueba individual también son importantes las bajadas, y siendo la primera carrera que hacia he preferido no arriesgar demasiado ya que quería evitar cualquier golpe. Esto quizás me ha privado del podio pero estoy muy contento con el resultado y las sensaciones “. 

Estas buenas sensaciones en las subidas, se confirmaban esta mañana en la prueba vertical. Desde un inicio, Kilian Jornet fue a por la victoria y se peleó con el suizo Werner Marti para acabar llevándose el oro en esta especialidad.

De esta forma, Kilian Jornet se marcha de Puy – Saint Vincent con una victoria en la vertical y un cuarto puesto en individual, pero por encima de todo, con muy buenas sensaciones de cara a los próximos objetivos de la temporada.