Fotos: IAAF Media

Segundo día de competiciones en los campeonatos del mundo de atletismo que se están celebrando en Londres, quizá el día más esperado por todos los aficionados al atletismo. Se trataba de la despedida del gran Usain Bolt, en la prueba reina, en los 100m, y quería hacerlo a lo grande venciendo y obteniendo una nuevo título mundial para su excepcional palmarés.

Pero las cosas no salieron bajo el guión previsto, al menos como a  casi todos nos hubiese gustado. Primero se disputaron las semifinales, en las que Bolt se enfrentaba al joven estadounidense Coleman (que se presentaba con la mejor marca mundial del año: 9.82). Tras una mala salida, Usain remontó como en él es habitual para alcanzar a Coleman en los últimos metros, aunque entró en meta una centésima detrás del estadounidense (su primera derrota en mucho tiempo).

Y luego llegó la final. Se trataba de la despedida del jamaicano, y se merecía hacerlo por la puerta más grande: venciendo una vez más. Sin embargo, estaba claro que Usain ya no era el mismo de años anteriores y había serias dudas sobre si sería capaz de vencer. La sombra de Coleman venía con mucha fuerza.

De nuevo una salida “lenta” de Bolt le hizo ir a remolque de Coleman durante todo el hectómetro. Últimos metros, parecía que le alcanzaba sobre la misma línea de meta. Pero cuando todas las miradas estaban puestas en ese duelo, el veterano estadounidense Justin Gatlin (campeón olímpico en Atenas 2004, campeón del mundo 2005… y con un pasado manchado por el dopaje -estuvo sancionado 4 años-) apareció “de la nada” para alzarse con el triunfo en el último metro. 9.92 para Gatlin, 9.94 para Coleman y 9.95 para Bolt.

No fue ni mucho menos el final soñado por todos. Sin embargo, la gran ovación final, los vítores, las fotos, la vuelta de honor… no fueron para Gatlin. Ahí no había cambiado nada, Bolt seguía siendo el centro de atención, “el rey”, el gran héroe mundial del atletismo de la última década, el más grande, LA LEYENDA. Ahí queda su galáctico récord mundial de 9.58 logrado en Berlín en el año 2009. Sin duda le echaremos mucho de menos.

Pero no nos olvidemos de que aún le veremos una vez más, ya que el próximo sábado correrá el 4x100m con el equipo jamaicano en busca del título mundial.

 

La etiope Almaz Ayana intratable

La etiope Almaz Ayana realizó la gran actuación del día, una espectacular exhibición en la prueba de los 10.000m, en la que dobló a casi todas sus rivales. Su tiempo en meta fue de 30:16.32, nada menos que 48” sobre la 2ª clasificada, la también etiope Tirunesh Dibaba (31.02.69). Tercera fue la keniata Tirop (31:03.50). A resaltar, que Ayana realizó (en solitario) el último 5.000m en ¡14’25”!

 

Los atletas españoles en la jornada del sábado

Varios españoles entraron en competición, todos ellos en la jornada de la mañana.

En triple femenino, Ana Peleteiro (campeona del mundo júnior en 2012) se clasificó para la final con un salto de 14,07m.

En 400m masculino teníanos a tres representantes en las series eliminatorias. El mejor fue Óscar Husillos, que logró el pase a semifinales con un tiempo de 45.22 (mejor marca personal). Peor resultado tuvieron Lucas Bua (46.0) y Samuel García (46.37) quedando eliminados.

En los 800m masculino también contábamos con tres representantes. Kevin López (1:45.77) y Álvaro de Arriba (1:46.42) lograron el pase a semifinales, mientras que Daniel Andújar quedó eliminado.

Los lanzadores Carlos Tovalina (peso) y Berta Castells (martillo) no lograron el pase a la final. Puesto 22º para ambos.