Nota: A diferencia de otras publicaciones, en las que los test los realizan expertos en zapatillas, en Sport Training las pruebas y valoraciones están realizadas por expertos en técnica de carrera.

Test realizado por José Enrique Quiroga

 

Muchas ganas tenía de probar esta marca de zapatillas, ya que su concepto y tecnología de diseño biomecánico es a priori bastante diferente a los modelos más tradicionales. De hecho, nada más tener entre mis manos las Cloud Flow, las sensaciones eran de que se trataba de una zapatilla “diferente”. On Running es una marca suiza que nació en el año 2010 con un concepto  básico claro: aterrizaje amortiguado y firme despegue.

La tecnología que utiliza On Running consiste principalmente en una mediasuela construida con “clouds” (nubes), piezas de goma “inteligentes” que amortiguan la pisada y luego generan una carrera natural y un impulso explosivo.

Así que me puse manos a la obra… primero “sobre la mesa” analizándola por partes y después con pruebas de campo corriendo con ellas durante tres semanas.

 

 

UPPER:

Upper construido con un tejido de malla de última generación, que une buena transpirabilidad y buen ajuste, así como un tratamiento antibacterial.

Se trata de una doble capa, la malla exterior muy transpirable y un “calcetín” interior integrado que actúa como primera capa desde el mediopié hacia delante.

La lengüeta, muy suave y comodísima, está integrada en ese “calcetín interior”, por lo que no “baila” ni apenas se mueve. Es perfecta. Muy bueno el sistema de calcetín interior con lengüeta incorporada.

En la zona del talón incorpora un contrafuerte bastante consistente y rígido, con un collarín muy suave y acolchado.

El sistema de ajuste es mediante un cordón muy fino y semi-elástico. Es bastante cómodo, aunque sin embargo se echa de menos algo más de “quick lacy” (llamamos quick lacy al ajuste de cordones que al tensarlos y luego soltarlos, mantienen la tensión).

Como plantilla, lleva una extraíble de un perfil de 5mm. En principio podría parecer excesivamente acolchada, pero se hace necesaria debido a la dureza interior (a causa de la pieza “speedboard” de la mediasuela, de la que hablaremos a continuación).

 

MEDIASUELA:

La tecnología que utiliza On Running en la mediasuela constituye un sistema de amortiguación a base de lo que denominan “nubes” (cloud). En el caso de este modelo, la mediasuela está formada por 18 nubes estratégicamente situadas.

Estas 18 nubes están colocadas sobre una placa denominada “Speedboard” que abarca toda la planta del pie. Está placa tiene un óptimo grado de rigidez que favorece un pie reactivo en el impulso. Realmente se trata de una combinación muy bien lograda de rápida respuesta en el impulso, a través de la Speedboard, que cuando flexa recupera con una respuesta muy reactiva, y de las nubes colocadas sobre ésta para proporcionar amortiguación.

Las nubes, colocadas en fila a ambos lados de la suela y separadas por una amplia hendidura desde el talón hasta la puntera, están huecas por dentro, lo que hace que se deformen para proporcionar amortiguación. Pero aunque esto pueda dar a entender que se trata de una amortiguación blanda, es justo lo contrario, la amortiguación es muy firme y reactiva, ya que al presionar sobre éstas (en el contacto con el suelo al correr) la presión se expande hacia los extremos de cada nube para luego responder rápidamente en el impulso.

Las 18 nubes de las Flow son de diferente tamaño según la zona en que se encuentren. Así, las de tamaño más grande son las de la zona del talón y de ahí en adelante van reduciendo su anchura, aunque las de la zona de metatarsos son más largas evidentemente.

Este conjunto de mediasuela formado por la placa “Speedboard” y las nubes, constituyen el concepto denominado por On Running como “Zero-Gravity”, cuya principal finalidad es la capacidad de respuesta en el impulso.

Una de las cosas que más me gustan de este tipo de sistemas es que, cada nube puede actuar con independencia del resto, ya que las presiones son diferentes en cada punto.

 

SUELA:

Las 18 nubes de las Flow están reforzadas por una capa de caucho anti-abrasión (excepto en las del mediopié), siendo ésta de mayor dureza en el talón.

Su dibujo es de múltiples mini rombos que, junto con las hendiduras de separación entre cada una de las nubes (la profundidad de estas hendiduras –profundidad de los tacos- está entre 7mm y 9mm), proporciona un agarre y tracción óptimo.

 

VALORACIÓN:

Aparte del sistema de amortiguación, una de las cosas más destacables respecto al rendimiento de las Flow son sus medidas y la relación entre éstas.

Según nuestras medidas, calibre en mano y en una talla 9.5 USA, la altura de la mediasuela en la zona del metatarso es de 14mm y en la zona del talón de 24mm, lo que nos da un drop de 10mm (según la ficha técnica proporcionada por la marca, el drop es de 6mm).

Siguiendo con el calibre, comprobamos que el ancho del upper en metatarsos es de 101mm y el de la mediasuela en la misma zona de 103mm. Sí, habéis leído bien… tan solo 2mm de diferencial (como unas zapatillas de clavos, por ejemplo). Este diferencial vamos a relacionarlo con la altura en el mismo punto, que como habíamos dicho antes es de 14mm, y nos da un llamativo resultado de “+12”. Esto significa que se trata de una zapatilla muy reactiva y de rápida respuesta, debido a ese diferencial casi inexistente; sin embargo, su relación con la altura de la mediasuela es a priori muy alta (+12), lo que puede dar a entender que se trata de una zapatilla inestable, pero no nos vamos a olvidar de que se trata de un perfil de tan solo 14mm y por debajo de los 20mm difícilmente una zapatilla puede ocasionar inestabilidad, a pesar de que el diferencial del ancho upper/mediasuela sea de tan solo 2mm). En términos prácticos y de rendimiento, estos datos se traducen en que se trata de una zapatilla de un alto nivel de respuesta/reactividad relativo, pero sin perjudicar en ningún momento la estabilidad. A modo aclaratorio, deciros que en zapatillas con perfiles más altos, lo cual compromete la estabilidad, se compensa con mayores diferenciales, a costa de perder reactividad.

En la zona del talón, sin embargo, las medidas de las anchuras son bien diferentes: 69mm del upper por 81mm de la mediasuela, lo que nos da un diferencial de 12mm (y con una altura de 24mm). No es necesario decir que en esta parte de la zapatilla no se busca reactividad y sí estabilidad, ya que es una zona de primeros apoyos.

Al apoyar el pie contra el suelo, la amortiguación quie ofrecen estas zapatillas consiste en que las nubes se bloquean firmemente para luego proporcionar una rápida respuesta en el impulso. Pero el grado de amortiguación va a ser realmente el que se necesite, dependiendo de la fuerza del impacto contra el suelo, lo cual va a ser muy efectivo si corremos con un pie/tobillo activo/reactivo, es decir, cuanto mejor sea la técnica de carrera mejor será el rendimiento que se les pueda sacar a estas zapatillas.

Pero realmente, el diseño de las Cloud Flow está pensado para corredores que realicen el primer apoyo de talón. Con mucha amortiguación en la zona del talón, un alto diferencial y un drop medio/alto (según la ficha técnica 6mm y según nuestra medición 10mm). Desde el punto de vista biomecánico correr de talón es menos efectivo y además lesivo, por lo que para ello se hace necesario correr con unas zapatillas que protejan la zona. En principio cualquier zapatilla convencional de running permite correr de talón (correr descalzo y con zapatillas minimalistas, no); pero no cualquier zapatilla es capaz de hacer rendir bien corriendo de talón. Por ello, buenas noticias para los corredores que talonean… las Cloud Flow puede que sean la mejor opción.

¿Y qué pasa con los corredores que pisan primero de planta o de metatarso? Debo decir que éste es mi caso y, todo lo que llevan las Cloud Flow de mediopié hacia atrás me sobra (perfil de mediasuela, diferencial de anchura upper/mediasuela, contrafuerte del talón). Sin embargo, estos elementos, aparte de algunos gramos más en el peso de la zapatilla, no penalizan nada una carrera más natural y adelantada. De hecho, impactando primero con el mediopié, la transición hacia el impulso que proporcionan las nubes es rapidísima y, al no tener apenas diferencial de anchura en el mediopié, se muestran muy reactivas. Sin ninguna duda son unas zapatillas que se muestran muy rápidas, y si quitáramos esos elementos “sobrantes” del retropié aligeraríamos peso, lo que mejoraría aún más esa capacidad. Pero para ello ya hay otros modelos de On Running que esperamos probar próximamente.

En conclusión, se trata de unas zapatillas muy polivalentes, en el sentido de que son ligeras (228g), amortiguadas, de gran respuesta y comodísimas… tanto para corredores que pisan primero de talón como para los que su pisada es más adelantada. Su mejor rendimiento se obtiene en carrera por asfalto, a ritmos “vivos”, y debo decir que las mejores sensaciones se obtienen cuando ya has corrido varias sesiones con ellas.

El sistema “cloud” de las nubes me ha sorprendido gratamente, funciona muy bien, con una amortiguación firme y una respuesta muy rápida. Todo ello unido al buen diseño minimizando el diferencial de la anchura upper/mediasuela en el antepié y a un fantástico upper.