Por Olalla Pena

El madrileño Jesús de la Torre y el gallego Jorge Pena se subirán a un bote de siete metros el próximo mes de diciembre para cruzar el Atlántico a remo en la regata internacional Talisker Whisky Atlantic Challenge. Será el primer equipo español y uno de los más veteranos en participar. Un desafío para el que se preparan con un duro entrenamiento diseñado para este tipo de competiciones.

A las siete de la tarde Jesús de la Torre comienza su rutina deportiva en su gimnasio habitual, Holmes Place de Madrid. Pero su caso no tiene nada que ver con el del resto de asistentes a la sala. Lleva casi cuatro años entrenándose para el que será el reto de su vida: cruzar a remo el Atlántico en la Talisker Whisky Atlantic Challenge. “Desde que vi un reportaje del cruce del Atlántico de Andreu Mateu lo tuve claro. Sabía que quería superar ese desafío. En ese momento comencé a informarme y entrenarme para ser capaz de remar las 3.000 millas náuticas que separan La Gomera del Caribe”.

La Talisker Whislky Atlantic Challenge es un regata de organización británica en la que compiten “superhombres”. La mayor parte de los participantes no superan la treintena y su preparación física es excelente. Pero de vez en cuando compite en este desafío algún equipo que lo que pretende es probarse a sí mismo y demostrar que son capaces de llegar a la meta. Este es el caso del Equipo Remolón con el que participa España en la edición 2017-2018.

“El problema de entrenarse para cruzar el Atlántico a remo es que no hay preparadores con experiencia. Los hay que pueden saber de remo pero no hasta el punto de conocer las claves de un entrenamiento para un desafío que supone unos 60 días remando a turnos”, comenta Jesús. En su caso cuenta con la ayuda del preparador Adrián Tartaleanu. Adrián se está sirviendo de la ayuda del manual editado por la organización de la regata en la que se dan unas pautas específicas extraídas de la experiencia de los remeros de las anteriores ediciones. Estas indicaciones le sirven para adaptar sus entrenos para Jesús. Además hay que tener en cuenta la edad, ya que no es lo mismo diseñar estas rutinas para jóvenes que para un competidor que partirá con 64 años.

Jesús comenzó su preparación con 59 años. Su primer paso fue volver a hacer ejercicio físico, algo que tenía aparcado desde que era muy joven. Los primeros años comenzó a ir al ginmasio regularmente y nadar 1,5km. En estos últimos meses los entrenamientos se hicieron más exigentes. Cada día hace hora y media de remo. A continuación le sigue la rutina en sala, con las indicaciones que le da semanalmente Adrián Tartaleanu. Algunos días lo complementa con natación y los fines de semana que puede rema con su compañero Jorge Pena en la Ría de Ares, A Coruña. “Lo cierto es que desde que tenía 20 años no había estado tan cachas”, bromea Jesús. Los años de entrenamiento comienzan a notarse y también el cuidado de la dieta. Aunque afirma que este es un aspecto para mejorar, en este último año ha logrado bajar 8 kilos: “Ahora estoy en 107 kilos, mi objetivo es bajar a 95 ó 100, pero no me puedo quedar en el chasis porque la organización nos advierte que se necesitan reservas para afrontar la travesía”. Tanto pueden adelgazar los remeros durante el cruce del Atlántico que se aconseja ir un poco sobrado de peso. De hecho el último competidor de la anterior edición, El británico Daryl Farmer, llegó a perder 25 kilos durante la navegación. El Equipo Remolón se está orientando en materia de nutrición con la ayuda del médico Pedro Ojea, pero aún no cuentan con un nutricionista específico para ellos.

En el caso de Jorge Pena, que remará con 53 años, el entrenamiento es parecido. A los fines de semana remando probando el bote se suma una rutina diaria en el gimnasio que en la mayor parte de los días de diario llega a las cuatro horas. “Hay que tener en cuenta que ninguno somos ni hemos sido deportistas profesionales. Jesús trabaja en Artes Gráficas y siempre ha tenido una jornada laboral de oficina. Yo aunque soy arquitecto trabajo como patrón de yate. Esto te obliga a estar un poco más en forma pero nunca como para poder afrontar un reto tan duro sin preparación”.

Jorge Pena y Jesús de la Torre comienzan ya la cuenta atrás para el reto. Al entrenamiento deportivo se suma el coaching mental de un preparador olímpico: Juan Carlos Campillo. Campillo ha empezado a hacer sesiones con el equipo español para prepararles para unos meses en los que la fuerza mental pesará más incluso que la física. “Su fortaleza mental es muy importante porque hay veces que el cuerpo ya no responde y si desde la mente estás con fuerza y con claridad haces que el cuerpo siga funcionando y dé más de sí” comenta el preparador de la Selección Española de Fútbol con Julen Lopetegui y las olímpicas Carolina Marín y Ángela Pumariega.

En estos meses que restan para la salida a mediados de diciembre en Canarias, Jorge y Jesús compatibilizan su entrenamiento con su trabajo diario y la equipación del bote. Además están buscando patrocinadores para embarcarse en esta aventura. Sus implicaciones con la salud no acaban aquí. El equipo quiere aprovechar la visibilidad en los medios de comunicación para promocionar el trabajo de la CRIS Contra el Cáncer, una fundación dedicada a la investigación contra esta enfermedad, y, si recaudan lo suficiente, hacer una donación. Su mensaje cuando estén luchando contra las olas y el viento en el medio del océano es que con ilusión y empeño no hay reto que sea imposible de superar.

Más información en www.remolon.es, www.taliskerwhiskyatlanticchallenge.com