Uno de nuestros lectores nos envía una «carta al director» y una foto para que la publiquemos, en referencia al artículo «Correr descalzo o minimalista. Una experiencia personal» publicado en el número 45 de la revista Sport Training.

Estimado director, no sé si tiene sección de cartas al director, pero he leído su último artículo y quería apoyar su iniciativa barefoot:

Compruebo con agrado por fin que el running va entrando por la vía natural de correr descalzo o «casi». Es la primera vez que compro su revista; la portada me ha llamado la atención y sobre todo el apartado sobre este tipo de carrera minimalista. Como apunta en la bibliografía, le supongo lector del Born to Run que tanto nos ha terminado de abrir los ojos a todos. Y una vez más, podemos comprobar, cómo cada avance hacia lo natural requiere de unos pocos locos.

Llevo tiempo haciéndolo e igualmente, he tenido mucho cuidado en ir adaptando mi pisada, olvidando el talón y corrigiendo la postura. No tengo la experiencia en carrera que usted ni la de muchos «pros» que colaboran en la revista. Yo vengo del mar, del surf, de la bici de montaña, y la carrera para mí ha sido más bien una manera de coger fondo, nada más. Pero con la edad, ese fondo es al final, el que te orienta hacia otro tipo de deportes. Ahora corro descalzo… por la montaña. Sí y le aseguro que puede hacerse. Sólo hay que estar en peso y utilizar otro tipo de calzado ultraminimalista que usted no ha mencionado. Hay que atreverse.

Por experiencia le aseguro que correr por las peñas de la Sierra de Guadarrama con calzado tipo Fivefingers es una sensación casi mística, con sólo 2 milímetros de suela. Una maravilla. Otra dimensión de deporte. Y en efecto, al cabo de dos o tres horas de carrera en montaña, duelen los pies, pero nunca las rodillas, ni las caderas, ni nada de nada. Me extraña que no haya mencionado este tipo de calzado en su artículo, pero no se lo reprocho, aunque le invito a probarlo. Puede que sea demasiado radical pero no lo creo si se aprende a correr progresivamente, cambiando la postura: zancada delantera más corta, a ras de suelo, cadera quieta, balanceo de brazos corto, hombros rectos y barbilla levantada. Animo a todos a probarlo. Es otra forma de correr, de sentir el suelo, de activar los sentidos en la planta de los pies. Gracias por ese artículo, director. Cada vez estamos menos locos. Sólo le reprocho a las grandes marcas haber empezado ahora con sus modelos mínimos, después de que les hemos descubierto. Décadas de lesiones y de tecnología innecesaria para llegar a lo mínimo. Menos, es más. Enhorabuena, corredor.

Firmado: Ignacio Jarillo

 

 

 

Sport Training, Revista Española del deporte. Dedicada al entrenamiento, la nutrición, el rendimiento, etc. en triatlón, trail running, ciclismo, atletismo, patinaje de velocidad, natación