Nombre: Emilio Antonio Martín Romero

Fecha y lugar de nacimiento: 22 de junio de 1982 (Huelva)

Deporte/especialidad: Duatlón

Altura y peso: 179 cm y 68 kg en competición.

FC mínima y máxima: 32 y 185 ppm.

% grasa corporal: 8-9 %

VO2máx: 78ml/kg/min

Resultados más destacados: Campeón del Mundo de Duatlón 2012, Campeón de España de Duatlón 2012, Campeón de España de Duatlón 2011, Campeón Copa de España de Duatlón 2011 y 2012.

Entrenador: Iván Muñoz Tebar

Club: ADS (Sevilla)

Patrocinadores: Como patrocinador G-Sport y como colaboradores Orbea, Full Gass, Coreevo, BKool, KSwiss, Lake.

Web/blog: http://emiliomartinduatlon.blogspot.com.es/ 

 

 Fotos: Eríc Legrand

 

– El pasado mes de septiembre saltaste a la fama del mundo triatlético… Eres el nuevo Campeón del Mundo de duatlón, título logrado en Nancy (Francia). ¿Cómo se te queda el cuerpo con esto?

La verdad es que aún lo estoy asimilando. No termino de hacerme a la idea de lo que acabo de conseguir. La primera semana ha sido de no parar en todo el día y eso ha hecho que no me haya dado tiempo a pararme a pensar en lo conseguido. Sí te puedo decir que desde momentos antes de cruzar la línea de meta y durante las horas posteriores la sensación de felicidad y bienestar por haber cumplido un sueño eran increíbles.

 

– Pero vámonos unos años atrás… Antes de duatleta fuiste atleta de mediofondo ¿es así?¿Cómo fue tu trayectoria como atleta?

Sí, así es. Empecé en el atletismo en el año 94 y aunque en mis primeros años no destacaba no desistí y conseguí poco a poco ir mejorando hasta llegar a ser internacional absoluto (6º en el Campeonato Iberoamericano 3000ml). Fui también subcampeón de España sub 23 y he sido siete veces finalista en 1500m en Campeonatos de España, donde un 5º en pista cubierta y un 6º en aire libre son mis mejores resultados. Conseguí unas mejores marcas de 3’39’’92 y 7’59’’93 en 1500 y 3000 ml respectivamente, y aunque pienso que en algún momento pude mejorarlas, estoy muy satisfecho de haber roto esas barreras que suponen el 3’40’’ y los 8’00’’. A modo de resumen esa ha sido mi trayectoria como atleta.

 

– ¿Cuándo y cómo comenzaste en el duatlón?

En 2004 disputé mi primer triatlón. Fue el de Punta Umbría y aunque salí antepenúltimo del agua tuve claro que mi futuro deportivo estaría algún día ligado al triatlón. La experiencia y el ambiente que se vivía me encantó. Después tuve unos años que se pueden considerar mis mejores momentos como atleta y me olvidé un poco del tema, pero una serie de problemas de lesiones, dudas existenciales en las que lo pasé muy mal, pues veía que mi progresión no seguía el guión previsto y tenía mis estudios abandonados, me hicieron replantearme las cosas de nuevo. Retomé la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte desde 1º y disputé algunos duatlones entre la temporada de pista cubierta y aire libre. Sin preparación específica alguna y con el objetivo único de disfrutar (objetivo que también me propuse en los años que me quedaban como atleta, dando prioridad a mis estudios) obtuve buenos resultados. Eso fue por allá por el 2007 y 2008. Ya en el verano de 2010 tuve claro que la siguiente temporada empezaría con los duatlones y estuve entrenando algo la bici. En septiembre la aparqué hasta enero de 2011, que fue cuando ya sí que decidí definitivamente que mi vida deportiva, a medio plazo al menos, estaría relacionada con el duatlón.

 

– ¿Cuándo te diste cuenta de que esto era lo tuyo y podías estar muy arriba?

En mi primera prueba de carácter nacional (Clasificatorio de Águilas de 2011) entré 3º incluso habiendo pinchado a falta de 5 km de la segunda transición. En 2ª posición quedó el ruso Yakovlev, que venía de ser Campeón de Europa. Supongo que estaría entrenando como una bestia y no llegó descansado a la prueba, pero verme tan cerca de él me dio mucha motivación para seguir entrenando. De todos modos, aunque me dio también mucha confianza, ni en mis mejores sueños podía imaginar todo lo que me ha pasado en este año y medio.

 

– ¿Y el triatlón?

El triatlón es el culpable de que esté haciendo duatlón. Me encanta, disfruto cuando compito en alguno y me apasiona verlo, ya sea en directo o por la televisión. Por desgracia para mí, aunque me lleve toda la vida metido en una piscina, nunca tendré un buen nivel para rendir al menos en distancia olímpica. Tenía pensado probar en la media distancia en un futuro no muy lejano, pero al ganar el Mundial creo que se va a retrasar algo mi debut. Quiero seguir con la misma filosofía de disfrutar y de hacer lo que me apetezca en cada momento, y a día de hoy me apetece ver hasta dónde puedo llegar en duatlón. Cuando me canse de esto habrá que ver mi situación familiar y laboral y decidir entonces si merece la pena meternos en el agua para competir o hacerlo solo para disfrutar.

 

– El pasado año ya participaste por primera vez en un Campeonato del Mundo de duatlón, ¿cómo fue aquella experiencia?

Fue una experiencia muy positiva. El hecho de que se disputase en España la hizo más especial si cabe, pues pudieron estar mis familiares y amigos conmigo compartiendo mi debut internacional en duatlón. Compartir selección con gente como Víctor del Corral, Fernando Alarza, Roger Roca o Alejandro Santamaría entre otros también significó mucho para mí. El resultado no fue muy positivo (19º) pero pagué la novatada. En bici salté a todo lo que se movía menos a los dos primeros ataques, que finalmente fueron los buenos, y eso me torturó durante toda la bici. Al bajarme a correr iba muerto. Me entró además un fuerte flato que hizo que los últimos 5 km fuesen una auténtica tortura. Al terminar estaba muy mosqueado con todo lo que había pasado pero a los 30 minutos estaba contento y satisfecho porque si en enero me dicen que iba a estar en Gijón no me lo hubiese creído.

 

– Y este año, aunque las aspiraciones eran de estar entre los mejores… ¿soñabas con el oro?

Soñar es gratis, y te mentiría si te dijese que no soñaba con ganar… Pero si te soy sincero, cuando pensaba en ganar, rápidamente me quitaba ese pensamiento de la cabeza y me decía: “vamos a disfrutar, no le tengo que demostrar nada a nadie y lo que venga bueno será”. Tanto me dije esa frase que cuando estaba en la salida estaba relativamente tranquilo (todo lo tranquilo que se puede estar antes de correr un Mundial). Dicho esto, sabía que era muy difícil pero en una carrera perfecta podría tener mis posibilidades de estar delante y tenía claro que si llegaba la oportunidad iba a pelear a muerte por no dejarla escapar.

 

– Cuéntanos cómo fue carrera…

Pues los primeros kilómetros del 10.000 fueron muy muy rápidos, o al menos eso me parecía a mí. Esto me hizo dudar bastante porque iba a tope y no sabía si podría mantenerlo hasta la T1. En la 2ª vuelta (de un total de cuatro) iban escapados Silva, Duvivier y Joncheray. El francés Diemunsch contactó con ellos y pensé que si era capaz de enganchar podíamos irnos los cinco en el tramo de bici. Lo intenté con todas mis fuerzas pero no fui capaz. Al menos conseguí que Diemunsch perdiera comba y se uniese de nuevo a nuestro grupo. La primera transición la hice rápido y pronto cazamos a los de cabeza, formando un grupo de ocho. Todos íbamos colaborando a excepción del francés Nicolas (3º el año pasado en el Mundial de Gijón). Su actitud no me gustó y eso hizo que me escondiese en bici algo más de lo que suelo hacer. A falta de vuelta y media (de ocho) contactó con nosotros el grupo perseguidor. De esta forma llegamos unos 20 duatletas a la T2. Esprinté fuerte para bajarme de la bici en los primeros puestos. Este esfuerzo hizo que me bajase a correr en 5ª posición a la altura de los primeros. El belga Duvivier y el local Diemunsch tiraban fuerte y pronto nos quedamos cuatro en cabeza. Los dos citados, el sub 23 Andre y yo. Las sensaciones eran buenas y ahí empecé a pensar que una medalla iba a ser mía si nada raro pasaba. No me conformé y empecé a pensar que no quería ser 2º, que la oportunidad se me estaba presentando y no podía desaprovecharla. A falta de 1500 metros íbamos el belga y yo solos en cabeza y a falta de 600 cambié fuerte y pude irme unos metros. Cuando encaré la recta de meta (300-400 metros de meta) volví a cambiar de ritmo y conseguí abrir unos metros más de ventaja que me dieron mucha moral. La entrada en meta, llena de gente gritando fue indescriptible. Esto, junto al abrazo que le pude dar a mi novia nada más cruzar la meta y la llamada de teléfono a mi madre son tres de los mejores momentos que podré vivir seguro en mi vida.

 

– Y ahora que ya has logrado llegar a lo máximo en el duatlón internacional, ¿cuáles son tus objetivos a medio y largo plazo?

El objetivo principal sigue siendo el mismo que hasta ahora, disfrutar con lo que hago. Si soy capaz de mantener esa norma seguro que lo demás saldrá bien. Siendo algo más objetivo, intentar ser de nuevo campeón de España. Aunque no me apetece mucho obsesionarme con el tema, defender el título de Campeón del Mundo en Colombia y hacer un buen papel el año que viene en todas las pruebas que dispute, sobre todo las que haga en el Gran Prix en Francia. Por otro lado tengo como objetivo terminar el Grado Superior en Dietética que acabo de empezar y seguir con mi labor como entrenador, la cual empecé a comienzos de año y poco a poco va creciendo.